Dubai. Irán solicitó a Turquía y Qatar ayuda para lograr la liberación de 48 iraníes capturados por rebeldes en Siria bajo la sospecha de ser personal militar, pero que según Teherán eran peregrinos musulmanes.

Los rebeldes sirios que combaten para derrocar al presidente Bashar al-Assad acusan a Irán de enviar combatientes de sus Guardias Revolucionarias para ayudar a las fuerzas de Assad a sofocar el levantamiento, que lleva 17 meses.

Teherán niega la acusación y dice que el grupo se encontraba en un peregrinaje religioso a Siria. La prensa iraní dijo este sábado que los 48 fueron apresados mientras iban a bordo de un bus en Damasco, el último en una serie de secuestros de visitantes de la república islámica, un país aliado de Assad.

Un funcionario anónimo "informado" del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán negó que los secuestrados fueran personal militar, reportó la agencia estatal de noticias IRNA.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, y su par qatarí, el jeque Hamad Bin Jassim Bin Jabr Al-Thani, acordaron buscar la liberación de los iraníes durante conversaciones telefónicas separadas con el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi, dijo IRNA el domingo.

Teherán acusó a Turquía y Qatar de ayudar a los rebeldes que combaten por derrocar a Assad, un aliado cercano que Irán ha elogiado por prometer reformas políticas. Varios iraníes secuestrados previamente en Siria fueron entregados a autoridades turcas antes de regresar a Irán.

Sin embargo, los rebeldes sirios dijeron no estar en contacto con algún país para la liberación de los iraníes.

"Las negociaciones con partes dentro o fuera de Siria no están abiertas todavía, tenemos que confirmar la identidad de los iraníes y probar que Irán está activo en tierras sirias con sus soldados y armas", dijo el capitán Abdel Nasser al-Shumair, comandante de la brigada al-Baraa del Ejército Siria Libre, en una entrevista con el canal al-Arabiya, que tiene sede en Dubai.

La entrevista fue emitida tras la publicación de un video en que se mostraba a hombres armados verificando las cédulas de identidad de los iraníes secuestrados.