Dublín. El principal partido de la oposición en Irlanda, Fine Gael, probablemente ganará los últimos escaños que necesita para dirigir los diálogos de cara a un gobierno de coalición con los laboristas, cuando este domingo termine el recuento de unas elecciones históricas.

El Fine Gael, de centro-derecha, llegará al poder aprovechando la ira de los algo más de tres millones de votantes irlandeses por la recesión económica del antiguo tigre celta, aunque estará bajo presión para persuadir a Europa de que alivie las condiciones de su rescate financiero.

El partido proempresarial y partidario de los impuestos bajos podría llegar a un récord de 75 escaños, aunque esto se daría sin la mayoría absoluta en la Cámara baja de 166 diputados.

Se espera que Fine Gael empiece a negociar en seguida con los laboristas de centroizquierda, según dijeron fuentes a Reuters, aunque públicamente trata de mantener sus opciones abiertas, esperando a que termine el recuento.

Dependiendo de lo que gane, podría optar por los independientes, aunque altos funcionarios del partido han puesto el énfasis en la necesidad de un gobierno estable.

"No tenemos tiempo que perder", dijo el líder de Fine Gael y probable próximo primer ministro, Enda Kenny, tras proclamar su victoria. "El país no puede pedir dinero prestado, los bancos no pueden pedir dinero prestado, estamos hasta el cuello", aseveró.

El ex profesor viajará este viernes a una cumbre especial de jefes de Estado y de gobierno de la UE, y fuentes del partido han dicho a Reuters que querrá tener una muestra clara de la composición del nuevo gobierno antes de ese día.

A pesar de los enfrentamientos verbales de la campaña, Fine Gael y los laboristas tienen un pasado de cooperación en el poder, y una mayoría fuerte daría una estabilidad muy necesaria en la política del país, luego el caos de los últimos meses de Fianna Fail en el poder.