Santiago.  La senadora socialista Isabel Allende, hija del fallecido presidente Salvador Allende, se convertirá el próximo 11 de marzo en la primera mujer en tener la presidencia de la Cámara Alta chilena, luego de que los partidos de la alianza Nueva Mayoría la confirmaron en el puesto.

La ratificación de Isabel Allende como presidenta del Senado por los partidos de la Alianza Nueva Mayoría, que desde el 11 de marzo controlarán el Congreso y el gobierno chileno, fue celebrada por el Partido Socialista (PS).

Esto último fue destacado por el presidente del Partido Socialista y diputado Osvaldo Andrade, al señalar que "para los socialistas, ese esfuerzo de cuatro años, ponerle un broche, por así decir", luego de la victoria de Bachelet en las presidenciales y de su conglomerado en las parlamentarias.

Andrade señaló que "significa que Michelle Bachelet reasuma su condición de presidenta de Chile y que quien le entregue la banda presidencial sea, al mismo tiempo, la primera mujer presidenta del Senado, también una militante socialista", indicó.

Pero así como Bachelet no sólo ha sido la primera mujer presidenta de Chile y también la primera en ser elegida dos veces desde que existe el voto universal en el país desde 1952, Isabel Allende será la primera mujer en dirigir la Cámara Alta.

El presidente del PS recalcó que "aquí todos hablan del tema de género, pero somos los socialistas los que hemos puesto a una mujer en la presidencia de la República.

"Aquí todo el mundo habla de las reivindicaciones de la mujer, pero somos los socialistas los que hemos puesto una presidenta del Senado. Es decir, nosotros no sólo hacemos retórica, también hacemos concreción de nuestras aspiraciones", agregó.

También destacó lo que implica que "Isabel entregue a Michelle la banda. Yo garantizo que habrá socialistas de Arica a Punta Arenas que estarán recordándose de Salvador Allende o de alguno de esos 2.000 y tantos socialistas que dieron su vida por esta causa".

Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, donde murió su padre, el presidente Salvador Allende, Isabel dejó el país (al igual que su prima, la premiada escritora Isabel Allende), pasando su exilio en México, sólo para volver cuando la dictadura militar de Augusto Pinochet llegaba a su fin en 1989.

Desde entonces, Isabel optó por dedicarse a la política, para ser primero diputada desde el año 1990, dirigiendo la Cámara Baja del Congreso en 2003 y 2004, para luego ser senadora desde 2010 hasta la actualidad.