El Cairo. Los Hermanos Musulmanes dijeron el sábado que habían ganado al menos un 41% de los escaños de la Cámara baja del Parlamento en Egipto, con islamistas de varias facciones ocupando casi dos tercios del Congreso hasta el momento.

Los Hermanos Musulmanes, proscritos bajo el Gobierno del derrocado presidente Hosni Mubarak, han surgido como los grandes ganadores de la revuelta que lo sacó del poder y han sabido explotar una base de apoyo bien organizada en las primeras elecciones libres realizadas en Egipto en décadas.

Podrían pasar algunas semanas antes de que se conozca la composición exacta de la Cámara baja debido a varios balotajes.

Sin embargo, es improbable que el resultado de segundas rondas altere el dominio de los islamistas, que se encaminan a tener una gran influencia sobre la forma de una nueva Constitución que será esbozada por una entidad de 100 integrantes que serán elegidos por la nueva asamblea.

Los Hermanos Musulmanes han prometido que los egipcios de todas las tendencias tendrán derecho a voz y aunque el buen resultado de los islamistas ha alarmado a algunos egipcios y Gobiernos occidentales que apoyaban a Mubarak, no está nada claro si los islamistas rivales cooperarán unos con otros en la nueva legislatura.

La lista Alianza Democrática de los Hermanos Musulmanes ha ganado un 41$ de los escaños hasta el momento, mientras que otra lista encabezada por el partido islamista de línea dura Nour ocupa el segundo lugar, con un 20% de los sillones.

El partido Nour busca una estricta aplicación de la ley islámica y los Hermanos Musulmanes, más moderados, podrían buscar una alianza con grupos liberales para aplacar preocupaciones sobre las perspectivas de un Egipto liderado por islamistas.

Constitución. Con las elecciones de la Cámara baja cerca de completarse, el debate probablemente cambiará ahora a la nueva Constitución que reemplazará a la de la era de Mubarak.

Una de las principales áreas de discusión será si debería haber o no una disolución de los poderes presidenciales que apuntalaron el mandato de Mubarak.

Esos poderes son ejercidos ahora por el gobernante Consejo Supremo de Fuerzas Armadas, que ha enfrentando crecientes críticas de activistas que lo acusan de buscar mantener el poder y privilegios.

Los militares tienen un mandato para gobernar hasta fines de junio, momento en el cual, según dicen, Egipto tendrá a un presidente electo al que entregarán el poder.

En las próximas semanas comenzarán las elecciones para componer la Cámara alta del Parlamento egipcio.