Jerusalén. Israel acogió este miércoles con cautela la planeada reanudación de negociaciones nucleares entre las grandes potencias e Irán, insistiendo en que Teherán no debería tener la capacidad de transformar uranio en material apto para el desarrollo de armas atómicas.

Mientras Israel menciona cada vez más la posibilidad de recurrir a una acción militar para evitar que Irán obtenga bombas nucleares, los diálogos brindarán cierto respiro a una crisis que ha elevado los precios del crudo y amenaza con implicar a Estados Unidos en su tercer conflicto en una década.

El anuncio de nuevas negociaciones realizado este martes se produjo luego de una visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama dijo que las conversaciones ofrecían la opción diplomática para acallar "los tambores de guerra".

"Estoy muy contento de que ellos abran las discusiones", dijo el asesor de Seguridad Nacional de Netanyahu, Yaakov Amidror.

"Si en estas negociaciones se logra que Irán deje de lado sus actividades nucleares con fines militares, no habría nadie más contento que nosotros, y el primer ministro dijo esto él mismo", declaró a Radio Israel.

Tras aceptar la oferta iraní de conversaciones con Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania, la jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, afirmó que las potencias buscarían garantías sobre "la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear iraní, respetando su derecho al uso pacífico de energía nuclear".

La fecha y lugar de las negociaciones aún no han sido acordados.

Los contactos pasados con Teherán, cuyos a proyectos a menudo secretos han generado sospechas de Occidente sobre un programa oculto para el desarrollo de armas atómicas, quedaron estancados por disputas sobre la escala de sus labores de enriquecimiento de uranio y reservas de material fisible.

Ambos pueden ser usados como combustible para reactores nucleares, o de ser purificados a un mayor nivel, como material para ojivas nucleares.

A puertas de su reunión en la Casa Blanca con Obama el lunes, Netanyahu demandó que se suspenda el enriquecimiento de uranio en Irán y que se removiera el material con una pureza mayor al 3,5%, el nivel usado para la generación de electricidad.

En declaraciones por separado con la Radio del Ejército de Israel, el secretario de Gabinete de Netanyahu, Zvi Hauser, sostuvo que las exigencias se mantenían.

Netanyahu también dijo que Irán debe desmantelar una instalación subterránea de enriquecimiento situada cerca de la ciudad de Qom, que según expertos fue diseñada para sobrevivir s cualquier ataque, parte de lo que Israel llama la "zona de inmunidad" que Teherán busca crear.

Israel, que se cree posee el único arsenal nuclear de la región, ha amenazado con atacar los sitios nucleares de Irán si los esfuerzos de diplomacia fracasan.

Aunque no ha descartado una opción militar estadounidense, Obama ha instado a Israel a no fomentar una guerra, diciendo que los intereses de Washington están en juego.

El acercamiento de Irán a las seis potencias se produce mientras el Estado islámico sufre graves problemas económicos debido a la expansión de sanciones financieras en su contra.

"Debería quedar claro que sin una opción militar real los iraníes no cederían en las negociaciones. Y que sin una seria alternativa, ellos no ingresarían en las conversaciones, (...) en cualquier caso se debería estar preparado para un fracaso de las conversaciones", sostuvo Amidror.