Washington. Israel está dispuesto a hacer "dolorosas concesiones" a cambio de la paz con los palestinos, incluyendo la entrega de territorios donde buscan fundar un Estado, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu ante el Congreso estadounidense.

Destacados funcionarios palestinos rechazaron de inmediato los términos del líder israelí para un acuerdo, por considerar que generaban más "obstáculos" para la diplomacia y pusieron en duda que las estancadas negociaciones de paz pudieran reanudarse pronto.

En un mensaje en el Congreso, bastión del apoyo a Israel, y luego de un tenso diálogo la semana pasada con el presidente Barack Obama por las fronteras de un futuro Estado palestino, Netanyahu reiteró las condiciones de su país para un acuerdo permanente.

Estas incluyen el reconocimiento de Israel como la tierra ancestral del pueblo judío por parte de los palestinos y el abandono del acuerdo de unidad firmado entre el presidente Mahmoud Abbas, respaldado por Occidente, y el movimiento islamista Hamas.

"Rompan su pacto con Hamas y siéntense y negocien, hagan la paz con el Estado judío'", indicó Netanyahu.

"Estoy dispuesto a hacer compromisos dolorosos para alcanzar esta paz histórica. Como líder de Israel, es mi responsabilidad", agregó el primer ministro de derecha, repitiendo una promesa que hizo en un discurso al Parlamento israelí el 15 de mayo.

El funcionario reconoció las dificultades.

"Ahora, esto no es fácil para mí. No es fácil porque reconozco que en una paz genuina se nos pedirá que renunciemos a partes de la tierra ancestral judía", agregó, refiriéndose a la ocupada Cisjordania.

Aunque sugirió por primera vez que Israel cedería parte de sus asentamientos judíos allí, Netanyahu dijo que otros serían anexados bajo cualquier acuerdo de paz futuro.

"En cualquier acuerdo de paz que ponga fin al conflicto, algunos asentamientos quedarán fuera de las fronteras de Israel. La demarcación exacta de esas fronteras debe ser negociada", admitió.

Cambios dramáticos. Netanyahu dijo que "cualquier compromiso debe reflejar los dramáticos cambios demográficos que han ocurrido", en referencia a la construcción israelí de cientos de asentamientos sobre territorios que los palestinos quieren para un Estado.

Repitiendo un mensaje que ha transmitido consistentemente durante una visita de cinco días a Washington, Netanyahu sostuvo que "Israel no va a volver a las indefendibles fronteras de 1967" de antes de que el Estado judío capturara Cisjordania en una guerra hace 44 años.

En tanto, Nabil Abu Rdainah, portavoz de Abbas, dijo a Reuters en Cisjordania que la visión del líder israelí para poner fin al conflicto colocará "más obstáculos" al proceso de paz de Oriente Medio.

"Lo que hubo en el discurso de Netanyahu no conducirá a la paz", indicó.

Netanyahu fue recibido cálidamente por los líderes del Congreso y generó varias ovaciones. En un momento fue interrumpido por una mujer que le gritó "No más ocupación; ¡terminen con los crímenes de guerra!".

Los legisladores se pararon a aplaudir al primer ministro mientras la policía sacaba a la mujer del recinto.

Netanyahu llamó a los palestinos a ver a su futura "patria", en vez de a Israel, como el lugar para resolver la cuestión de los refugiados palestinos y a archivar los esfuerzos para obtener unilateralmente el estatus de Estado en la ONU.

"La paz no puede ser impuesta, debe ser negociada", enfatizó.