Más de 40 activistas pro-palestinos llegaron el domingo al aeropuerto internacional de Tel Aviv como parte de una campaña que fue reprimida por Israel, que les negó la entrada y trató de evitar que cientos más se subieran a los aviones en toda Europa.

La decisión israelí de distribuir listas negras a las aerolíneas europeas y de desplegar a cientos de policías en el aeropuerto Ben Gurion puso de manifiesto su profunda preocupación por las campañas internacionales críticas con su tratamiento a los palestinos.

El portavoz policial Micky Rosenfeld dijo que a primera hora de la tarde se había denegado la entrada a 45 personas en Ben Gurion y que serían deportadas. Nueve simpatizantes israelíes, algunos de los cuales llevaban pancartas que decían "Bienvenidos a Palestina," también fueron arrestados cuando esperaban a recibirlos.

Una portavoz del Ministerio del Interior dijo que el miércoles Israel dio a las compañías aéreas los nombres de unos 1.200 activistas cuya entrada no quería permitir. Israel dejó claro que las aerolíneas tendrían que pagar el costo de la repatriación de los deportados.

Leehee Rothschild, una activista de "Bienvenidos a Palestina," dijo que decenas de ellos fueron informados por las aerolíneas de que se habían cancelado sus boletos aéreos hacia Tel Aviv.

El objetivo de los activistas era viajar a la Cisjordania ocupada, que se encuentra a una hora de Tel Aviv, para ayudar a inaugurar una escuela internacional y un museo en Belén.

Pero Israel, que calificó la campaña como una protesta mal informada contra "la única democracia de Oriente Medio", dijo que los activistas son provocadores y que negaría la entrada a cualquiera que pusiera en peligro el orden público.

"¿Qué están haciendo aquí? (...) Si quieren examinar el tema de los derechos humanos, deberían ir a Siria, quizás puedan ayudar a detener la matanza de miles de inocentes. Deberían ir a Irán y detener el apedreo de mujeres", dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a los periodistas el domingo.

En un incidente separado en Cisjordania, imágenes de video divulgadas el domingo de manifestantes pro palestinos confrontando a soldados israelíes mostraron a un teniente coronel israelí golpeando a un activista en la cara con su rifle.

Los militares israelíes lo calificaron de "un incidente serio" y una portavoz afirmó que estaba investigando qué pasó y que tomaría las medidas apropiadas.

"Reacción histérica". Algunos comentaristas políticos israelíes dijeron que las autoridades reaccionaron en exceso, favoreciendo la publicidad que buscaban los activistas.

El año pasado, una campaña similar aunque de menor alcance llevó a que cientos de activistas fueran bloqueados en aeropuertos europeos y a que más de 100 más fueran deportados desde Israel después de que no pudieran entrar en el Estado judío.

"La disposición de Israel de detener a gente que no ha cometido aún ningún crimen y no ha hecho nada más que decir que vienen a visitar Palestina es una reacción histérica," afirmó Rothschild.

Los palestinos pretenden crear un estado en Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza, que fueron capturadas por Israel en la Guerra de los Seis Días en 1967. Hace tres años los israelíes se retiraron de Gaza, que está controlada por el grupo islamista Hamas tras expulsar al grupo laico Al Fatah.