Roma. El primer ministro italiano Silvio Berlusconi prometió este sábado reformas radicales del sistema de justicia, escalando su ofensiva contra el poder judicial días después de que fue imputado en un caso de prostitución.

El magnate de los medios, de 74 años, que se ha visto afectado políticamente tras una serie de reveses legales y escándalos, ha acusado desde hace tiempo a magistrados "comunistas" de perseguirlo con acusaciones falsas.

Sus detractores dicen que las reformas fueron diseñadas para proteger al primer ministro, que debe enfrentar un juicio por tres casos de fraude y malversación en los próximos meses, además del caso por un escándalo de prostitución.

"He trabajado para evitar que prevalezca la voluntad de la izquierda mediante armas judiciales", dijo Berlusconi, repitiendo su lamento frecuente de que es "el hombre más perseguido por el sistema de justicia".

Sus palabras son la señal más reciente de que Berlusconi planea pelear después de que se le ordenó comparecer en un proceso, bajo la acusación de haber pagado por tener sexo con una bailarina de 17 años, de origen marroquí, apodada Ruby 'roba corazones'.

Al jefe del gobierno italiano se le acusa además de abusar de su posición para presionar a la policía para que la liberara a la muchacha cuando fue detenida por robo el año pasado, lo que Berlusconi niega.

El magnate, ya muy debilitado por su quiebre el año pasado con su antiguo aliado Gianfranco Fini, había dicho que no se preocupaba por el caso y que esperaba completar su período.

"Tenemos que resistir, seguir gobernando y hacerlo con serenidad pero, principalmente, tenemos que concentrarnos en concretar estas reformas", dijo, prometiendo una reunión de Gabinete extraordinaria en pocos días para aprobar las medidas.

"De ser necesario, habrá un referendo, porque considero que todos los italianos quieren una magistratura justa", añadió.

Un blanco clave en las reformas será la Corte Constitucional, que el mes pasado anuló partes claves de un ley que le garantizaba a Berlusconi inmunidad automática frente a un proceso.

Legisladores de la oposición dijeron que la planeada reforma de Berlusconi era una señal de "desesperación" e "irresponsabilidad".