Roma. Italia ha recurrido a un antiguo mecanismo de negociaciones en su batalla por extraditar desde Brasil a un fugitivo y ex guerrillero italiano.

El país sudamericano otorgó asilo político a Cesare Battisti, condenado por cuatro asesinatos durante una serie de ataques de extrema izquierda en la década de 1970 y que escapó de una cárcel de Italia en 1981.

La Corte Suprema de Brasil respaldó la semana pasada el rechazo del Gobierno a la extradición de Battisti, lo que hizo que Italia llamara a consultas a su embajador para demostrar su descontento.

El Ministerio de Exteriores de Italia dijo el viernes que continuaría con su apelación a través de un canal de negociaciones establecido con Brasil bajo un acuerdo bilateral en 1954.

"Italia sigue determinada a intentar todas las iniciativas necesarias para una revisión de la decisión que validó el rechazo a extraditar a Cesare Battisti", dijo el Ministerio de Exteriores en un comunicado.

Tras su fuga de prisión, Battisti vivió en Francia por varios años, pero abandonó ese país cuando París aprobó su extradición en el 2006.

El prófugo fue arrestado en Brasil en el 2007, pero ganó el estatus de refugiado dos años más tarde cuando el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva apoyó el argumento de que Battisti podría enfrentar una persecución política en Italia, una postura rechazada por Roma.