Roma. El primer ministro designado de Italia, Mario Monti, se reunió con líderes partidarios este martes en su intento urgente de formar un nuevo gobierno capaz de aprobar medidas de austeridad, mientras la creciente presión de los mercados amenaza con disparar los costos de endeudamiento.

El ex comisario europeo se reunió con representantes de los dos grandes partidos políticos -el PDL del primer ministro saliente Silvio Berlusconi y el Partido Democrático (PD) de centroizquierda- antes de dialogar con sindicatos y empleadores más tarde.

Se prevé que dará una conferencia de prensa en las últimas horas del día.

Monti, cuyo gobierno debe revertir un desastroso colapso de la confianza inversora en Italia, dijo que el primer día de conversaciones este lunes fue "constructivo" y que los políticos entienden que es necesario hacer sacrificios.

Pero subrayando la presión que enfrenta Monti, el martes se renovó el nerviosismo en los mercados, con los rendimientos de los bonos a 10 años de Italia trepando a más del 6,9%, un nivel cercano al que se considera inmanejable.

Luego de un breve respiro al final de la semana pasada, los costos de financiamiento de Italia volvieron a los niveles en los que Grecia e Irlanda tuvieron que buscar un rescate.

Pero un salvataje para Italia, cuya deuda pública llega a 1,9 billones de euros, sería demasiado para las actuales defensas financieras de la zona euro.

Monti, de 68 años, también dijo que su gobierno debería durar hasta las próximas elecciones, programadas para el 2013, en contraste con los pronósticos que indican que debería convocar a las urnas una vez que apruebe las reformas prometidas a Europa.

El nuevo primer ministro señaló que le gustaría incluir a políticos en su gabinete, pero los grandes partidos insisten en que debería estar formado exclusivamente por tecnócratas, lo que en Italia se conoce como un "gobierno técnico".

Encuentro alentador, pero con nubes. El líder del PD, Pier Luigi Bersani, dijo que mantuvo un encuentro "alentador" con Monti, en el que habló sobre la crisis financiera, la reforma constitucional y las criticadas leyes electorales, pero no se fijó ningún límite de tiempo al gobierno.

"Confirmamos que queremos apoyar a un gobierno técnico de alta calidad, no ofrecerle menos apoyo sino apoyarlo mejor", declaró.

El PDL ofreció un respaldo condicional, pero el supuesto comentario de Berlusconi a seguidores el fin de semana de que "podemos quitar el enchufe cuando queramos" subrayó la amenaza que enfrentará el gobierno de Monti.

Los diarios siguen especulando con la identidad de los nuevos ministros y Guido Tabellini, rector de la Universidad Bocconi, en Milán, es considerado uno de los favoritos para asumir la crucial cartera de Economía.

El hombre que nombró a Monti, el presidente Giorgio Napolitano, llamó a hacer un esfuerzo extraordinario para recuperar la confianza de los mercados, destacando que Italia debe refinanciar unos 200.000 millones de euros (US$273.000 millones) en bonos antes de fines de abril.