Roma. Italia buscó este miércoles una salida de último minuto a casi tres meses de agitación política, cuando su mayor partido intentó un esfuerzo renovado por formar un Gobierno de coalición con la ultraderechista Liga Norte.

El Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, dos partidos antisistema, abandonaron sus planes de llegar al poder de forma conjunta el fin de semana, después de que el presidente bloqueó el gabinete que habían propuesto.

El veto del presidente Sergio Mattarella al propuesto ministro de Economía Paolo Savona, un euroescéptico de 81 años, pareció llevar al país a unas nuevas elecciones y desencadenó un dramático ataque especulativo en los mercados financieros italianos.

Los partidos ahora están tratando de llegar a un acuerdo proponiendo otro nombre para el Ministerio de Economía, dijo una fuente cercana al Movimiento 5 Estrellas, el partido más grande del nuevo Parlamento.

"Han surgido nuevas posibilidades para el nacimiento de un Gobierno político", dijo Carlo Cottarelli, lo que implica que un Gobierno encabezado por políticos en lugar de tecnócratas podría ser una opción.

La sensación de que se resolvería el estancamiento político provino del primer ministro designado Carlo Cottarelli, quien recibió esta semana el encargo del jefe de Estado para calmar la confusión.

"Han surgido nuevas posibilidades para el nacimiento de un Gobierno político", dijo Cottarelli, citado por la agencia de noticias ANSA, lo que implica que un Gobierno encabezado por políticos en lugar de tecnócratas como él podría ser una opción.

"Estas circunstancias, también teniendo en cuenta las tensiones del mercado, me han llevado a esperar novedades", agregó.

Sin embargo, el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, pareció arrojar agua fría a la idea de que su partido y el Movimiento 5 Estrellas intenten nuevamente llegar al poder, diciendo que Italia debería realizar nuevos comicios lo antes posible.

"Cuanto antes votemos mejor, porque es la mejor manera de salir de este atolladero y de esta confusión", dijo Salvini a periodistas.

Sin embargo, sí pareció abierto a la creación de un Gobierno interino que asumiría durante unos meses y sostuvo que una elección a fines de julio sería "perjudicial" para los trabajadores estacionales italianos.