Roma. Los italianos acudían a las urnas este domingo en una elección que podría desembocar en un estancamiento político tras una campaña electoral marcada por la ira de los votantes ante una economía que no repunta, el alto desempleo y la inmigración.

Los sondeos predicen que el ex primer ministro Silvio Berlusconi y sus aliados de extrema derecha emergerán como el mayor bloque en el Parlamento, pero no lograrán la mayoría.

El antisistema Movimiento 5 Estrellas parece que será el partido más votado, alimentándose del descontento por la corrupción y la creciente pobreza, mientras que el Partido Democrático de centroizquierda (PD) aparece en tercer lugar.

"El Movimiento 5 Estrellas tuvo un impulso en los últimos días de la campaña, pero es difícil ver a ningún partido o coalición obteniendo el 40% necesario para formar un gobierno", dijo Lorenzo Pregliasco, cofundador de la encuestadora YouTrend.

La endeudada Italia es la tercera economía más grande en la zona euro y, aunque los inversores han sido optimistas antes de las elecciones, un prolongado estancamiento político podría volver a despertar la amenaza de la inestabilidad del mercado.

Los centros de votación abrieron a las 0600 GMT y el acto finalizará a las 2200 GMT, inmediatamente después de lo cual se conocerán las primeras encuestas. La votación se lleva a cabo bajo una nueva ley electoral compleja, lo que significa que el resultado final podría no estar claro hasta la noche de este lunes.

La campaña marcó el regreso a la primera línea política de Berlusconi, de 81 años y quien se vio obligado a dimitir como primer ministro en 2011 en el momento álgido de la crisis de deuda soberana.

La campaña marcó el regreso a la primera línea política de Berlusconi, de 81 años y quien se vio obligado a dimitir como primer ministro en 2011 en el momento álgido de la crisis de deuda soberana. El líder había sido golpeado por una serie de escándalos sexuales, problemas legales y de salud.

Condenado en 2013 por fraude fiscal, no puede ocupar un cargo público, por lo que ha presentado a Antonio Tajani, el presidente del Parlamento Europeo, como su candidato a primer ministro.

Poder populista. El perfil moderado de Tajani apunta a disipar los temores en Europa sobre sus aliados populistas, en particular la Liga, cuyo líder, Matteo Salvini, ha prometido deportar a los 600.000 inmigrantes que llegaron a Italia por mar en los últimos cuatro años. Algunas encuestas dicen que la Liga podría superar al partido Forza Italia de Berlusconi.

El populismo ha crecido en Europa desde la crisis financiera de 2008, pero los principales partidos italianos han encontrado especialmente difícil contener la ira de los votantes, con una economía aún un 6% más pequeña que hace una década y un desempleo del 11%.

El Movimiento 5 Estrellas, liderado por Luigi Di Maio, de 31 años, ha sido particularmente exitoso a la hora de aprovechar el descontento en el sur y ha prometido un salario universal mensual de hasta 780 euros (US$960) para los pobres.

"Existe una sensación de enojo y falta de confianza en parte del electorado. Hay que ver si eso lleva a la abstención o al voto de protesta por el 5 Estrellas o la Liga", dijo Pregliasco.

Los economistas dicen que Italia no puede pagar un salario universal. Pero muchas promesas radicales de la campaña probablemente caerán en el olvido si hay un Parlamento sin una mayoría clara y se necesita un acuerdo de poder compartido.

Aunque todos los líderes han descartado cualquier alianza postelectoral con sus rivales, Italia tiene una larga historia a la hora de encontrar salidas a un estancamiento político aparentemente insuperable. Pero si, como se espera, ninguno logra una victoria clara, podrían pasar semanas antes de que se llegue a un acuerdo de gobierno.

El presidente Sergio Mattarella no puede entablar ninguna negociación formal de coalición hasta después de que el nuevo Parlamento se haya constituido el 23 de marzo y el próximo primer ministro deberá superar mociones de censura en ambas cámaras antes de asumir el cargo.