París. La líder socialista francesa Martine Aubry estaba el martes bajo una fuerte presión política para candidatearse a las primarias presidenciales después que el favorito, el jefe del FMI Dominique Strauss-Kahn, fuera acusado de asalto sexual en Nueva York.

Pese a una inusual muestra de unidad entre sus líderes, los socialistas trataban de reposicionarse para llenar el vacío dejado por la espectacular caída en desgracia de Strauss-Kahn.

Hasta el pasado fin de semana, el ex ministro de Finanzas aparecía como el mejor posicionado para derrotar al presidente conservador Nicolas Sarkozy, a quien las encuestas situaban en tercer lugar destrás de Strauss-Kahn y la ultraderechista Marine Le Pen.

Analistas políticos dicen que los socialistas deben llenar rápidamente el vacío dejado por Strauss-Kahn y usar la campaña para las primarias como trampolín para la elección de 2012.

"Nicolas Sarkozy está muy feliz de que los socialistas estarán otra vez en aprietos por semanas, pues esto le permite imponer sus temas en el debate político y lanzar su propia campaña" para la reelección, dijo Jerome Fourquet, de la encuestadora IFOP.

Tanto Fourquet como el analista político Stephane Rozes dijeron que el ex líder socialista Francois Hollande era ahora el favorito para disputar la presidencia.

Pero el número dos de los socialistas, Claude Bartolone, dijo que esperaba que Aubry se postule. "Unámonos detrás de la persona que tiene la legitimidad para representar esta unidad, la primera secretaria del Partido Socialista", dijo a la radio France Info.

Aubry reconoció que el partido fue sacudido por el arresto de Strauss-Kahn bajo cargos de tratar de violar a una limpiadora de un hotel de lujo de Nueva York, pero prometió que la fuerza política estaría lista para la batalla por la presidencia.

Con un plazo máximo hasta mediados de julio para entrar en las primarias socialistas, Aubry instó al partido a unirse, mirar más allá del escándalo y concentrarse en la contienda presidencial. El candidato socialista será escogido en octubre.

"Unidad, responsabilidad, combatividad. Esas son las tres palabras que más sonaron esta mañana", dijo Aubry a periodistas tras una reunión con los líderes del Partido Socialista en París.

"Hubo emoción, por supuesto, y el golpe que todos sentimos. Pero nuestra responsabilidad es seguir en la tarea", añadió.

Aubry, de 60 años, que parecía poco entusiasmada con la presidencia, dijo que el partido no sería a forzado a acelarar sus planes para las primarias.

"Tenemos un cronograma y hoy no es el momento" de declarar una candidatura, dijo el martes a la radio France Info.

Con Strauss-Kahn fuera de la foto, Aubry y el ex líder del partido Francois Hollande, ambos veteranos con una fuerte base de apoyo, han emergido como los principales rivales.

Una pequeña encuesta realidada por Harris Interactive para el diario Le Parisien dio a Hollande un 49 por ciento de los votos socialistas y a Aubry un 23 por ciento. Segolene Royal, derrotada por Sarkozy en el 2007, aparecía tercera con un 10 por ciento de las preferencias.