Bratislava. El ex primer ministro eslovaco Robert Fico aseguró el domingo a Bruselas que es un socio fiable, tras lograr una arrolladora victoria electoral que sacará del poder a un gobierno que se hundió por su negativa a apoyar los rescates de la zona euro.

Un triunfante Fico dijo que su partido de centroizquierda Smer logró la mayoría parlamentaria con los resultados casi definitivos, pero añadió que estaba dispuesto a sumar un socio a una coalición si cualquiera de los otros partidos estuviera dispuesto a apoyar su programa.

Un gobierno encabezado por el abogado europeísta de 47 años agradará a sus socios de la zona euro, molestos por la negativa de la anterior coalición de centroderecha de contribuir al primer rescate a Grecia y por el retraso de un plan para fortalecer un fondo de rescate de la zona euro el año pasado.

"La Unión Europea se puede apoyar en Smer porque nos damos cuenta de que Eslovaquia, como país pequeño que vive en Europa y que quiere vivir en Europa (...) desea mantener la zona euro y el euro como una divisa europea fuerte", declaró Fico ante los aplausos de sus simpatiza en la sede del partido en Bratislava.

Con el 97,4% de los votos escruutados, Smer logró el sábado el 44,8% de los votos, lo que le daría 84 de los 150 escaños del Parlamento.

El partido SDKU, de su rival reformista Mikulas Dzurinda, sufrió una dura derrota después de que la coalición que encabezaba cayera en octubre tras menos de dos años en el poder. Perjudicado por las acusaciones de corrupción, el SDKU se quedó con un magro 5,9% de los votos, un tercio de lo que obtuvo en las últimas elecciones en 2010, pero evitó la amenaza de quedar fuera del Parlamento.

La victoria abrumadora de Fico no tiene precedentes para un solo partido en los 19 años de independencia de Eslovaquia. El líder centroizquierdista ha dicho que tiene previsto subir los impuestos para mantener los servicios sociales y reducir el déficit presupuestario.

Este país de 5,4 millones de habitantes, que ha conseguido mantener la confianza de los inversores más que otros vecinos de la periferia de la zona euro, tiene unos objetivos de déficit presupuestario del 4,6% del Producto Interno Bruto (PIB) este año y del 3% en 2013.

"Aceptamos el compromiso, nos damos cuenta de lo importante que es tener unas finanzas públicas saneadas", declaró al proclamar su victoria.

Fico, primer ministro entre 2006 y 2010, ha prometido eliminar la reforma de Dzurinda, un impuesto único del 19%, y recaudar más fondos de los ricos, los bancos y otras empresas.

Fico también ha criticado las reformas laborales del anterior gobierno, que facilitaron el despido en el segundo país más pobre de la zona euro, que tiene una tasa de desempleo del 13,7% y un salario mínimo de solo 327 euros, la mitad del de Grecia.