Tokio. Japón espera detener el bombeo de agua radiactiva al mar el domingo, lo que podría ayudar a aliviar las preocupaciones de sus vecinos China y Corea del Sur sobre la propagación de la radiación de la peor crisis nuclear desde Chernóbil.

Pero los problemas para restaurar los sistemas de enfriamiento en la dañada planta nuclear de Japón, golpeada por un tsunami el 11 de marzo, implican que más agua contaminada podría ser bombeada al mar eventualmente, si el complejo vuelve a quedarse sin capacidad de almacenamiento.

Japón está luchando por recuperar el control de la planta nuclear Fukushima Daiichi después de que un poderoso terremoto y tsunami devastaron el norte del país el 11 de marzo, y enfrenta una enorme crisis humanitaria y económica.

"Aún hay réplicas enormes y no hay lugar para la complacencia respecto a la situación (en Fukushima Daiichi)", dijo el subsecretario del Gabinete de Japón, Tetsuro Fukuyama.

El operador de la planta Tokyo Electric Power Co (TEPCO) dijo que sigue inyectando nitrógeno en los reactores para evitar otra explosión de hidrógeno, que podría propagar material altamente radiactivo por el aire.

China y Corea del Sur han criticado el manejo de Japón de la crisis nuclear, Seúl ha dicho que Tokio ha sido incompetente, lo que refleja la creciente desazón internacional frente al desastre atómico que se ha prolongado por un mes y la propagación de la radiación.

Los japoneses votarán en elecciones locales el domingo y ese espera que expresen su ira con el manejo de la crisis nuclear por parte del primer ministro Naoto Kan, lo que lo debilitaría aún más y fortalecería a sus rivales, quienes intentarán obligarlo a renunciar una vez que crisis termine.

El impopular Kan ya estaba bajo presión para renunciar antes del peor desastre que ha golpeado a Japón desde la Segunda Guerra Mundial, pero analistas dicen que es poco posible que lo remuevan durante la crisis nuclear, que seguramente se prolongará durante meses.

TEPCO pidió perdón el sábado por la crisis. "Quisiera pedir disculpas desde mi corazón por las preocupaciones y problemas que estamos provocando a la sociedad debido a la liberación de materiales radiactivos en la atmósfera y agua del mar", dijo el sábado Sakae Muto, vicepresidente de TEPCO, en una conferencia de prensa.

La radiación de Japón se propagó por todo el hemisferio norte en las dos primeras semanas de la crisis nuclear, según la Comisión Preparatoria para la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

La economía de Japón, la tercera más grande del mundo, se está recuperando del triple desastre y varios países han prohibido o restringido las importaciones de alimentos nipones después de detectar radiación en ellos.

China, uno de los mayores socios comerciales de Japón, prohibió las importaciones de productos agrícolas de 12 áreas del país, declaró la autoridad de cuarentena china.

Aún más grave, la crisis nuclear y los cortes de energía han interrumpido las manufacturas y la fabricación de electrónicos en Japón y las cadenas de suministro a nivel mundial, afectando especialmente a la computación y los fabricantes de vehículos.

Los apagones y restricciones de energía, cierres de plantas y una drástica caída en el turismo han golpeado a la nación más endeudada del mundo, que enfrenta una cuenta por daños por hasta US$300.000 millones, el desastre natural más costoso del mundo.

El gobierno ha pedido ayuda a los japoneses en el esfuerzo de recuperación, pero familias y amigos acudieron en grandes cantidades a las tradicionales fiestas "hanami" para ver los brotes de cerezos, aunque algunos disminuyeron el acostumbrado consumo de alcohol por respeto a las víctimas del desastre.

"Es más tranquilo que de costumbre. Hay muchas personas, pero ellas están un poco desanimadas", dijo una mujer de mediana edad, paseando bajo los delicados brotes rosados. "Los brotes han florecido por completo para nosotros y deberíamos apreciarlos", comentó.

Un helicóptero no tripulado tiene previsto volar sobre los cuatro reactores para grabar los daños y medir la radiación en zonas donde los trabajadores no pueden ingresar de forma segura. Camiones operados a control remoto serán utilizados para retirar parte de los escombros radiactivos.

Los esfuerzos por recuperar el control de los seis reactores golpeados por una ola de 15 metros que llevó a la fusión parcial de algunos núcleos de los reactores después de que las barras de combustible se sobrecalentaron, han sido interrumpidos por cerca de 60.000 toneladas de agua radiactiva.

Trabajadores utilizaron agua de mar para enfriar las barras de combustible y el tsunami dejó agua con bajos niveles de radiactividad, la que ha sido bombeada de regreso al mar para hacer espacio para agua mucho más contaminada de los reactores.

"Parte del agua altamente radiactiva será movida dentro de la planta. Pero se debe hallar una segunda y tercera solución debido a que se está bombeando agua constantemente, lo que aumenta la cantidad total", dijo el domingo Fukuyama a la televisión local.

La Autoridad de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón dijo que los esfuerzos por restaurar los sistemas de enfriamiento no han logrado avances.

"Nosotros podríamos usar los sistemas (eléctricos) que están funcionando actualmente para enfriamiento, y eso podría acelerar la restauración del frío. Pero no hay una opción clara y concreta", dijo Hidehiko Nishiyama, vicedirector general en la autoridad.

"Es un paso para adelante, un paso para atrás", agregó.

Kan visitará el domingo la ciudad de Ishinomaki, una de las zonas más afectadas por el tsunami que dejó 28.000 personas muertas o desaparecidas y devastó el noreste del país.