Tokio. Miles de manifestantes japoneses que rechazan la energía nuclear acogieron el sábado un llamado del primer ministro para cerrar una planta en el centro del país, en una marcha en la que instaron al gobierno a clausurar más complejos para evitar otra crisis por filtración radiactiva.

El sorpresivo llamado del viernes del primer ministro Naoto Kan para cerrar la planta Hamaoka de Chubu Electric Power Co se produjo luego de presión sobre el gobierno para revisar la política nuclear tras el terremoto y tsunami el 11 de marzo, que dañó otro complejo y disparó el peor desastre atómico desde Chernóbil en 1986.

Decenas de miles de residentes alrededor de la planta Fukushima Daiichi, en la costa noreste, han recibido orden de evacuar después que se produjeran fugas de radiación al aire, suelo y mar. Los controles de radiación han llevado a la prohibición de envíos de vegetales y pescados.

Estudiantes, miembros de sindicatos y padres con niños cargados sobre los hombros marcharon por el bullicioso distrito Shibuya de Tokio con música y cantos, llevando banderas que decían "¡Cierren todas las plantas nucleares de inmediato!" y "No más Fukushima".

"Después de Chernóbil, colectivamente olvidamos la gravedad, el horror de la energía nuclear", dijo Takashi Enari, un empresario que dijo que también protestó fuera de la planta Fukushima después del desastre en 1986 en Ucrania.

"Siempre ha pensado que deben cerrar Hamaoka. Es necesario que haya un replanteo de la política energética en este país", dijo, mientras otros manifestantes marchaban usando máscaras contra sustancias y llevaban globos de colores.

Los medios dijeron que el movimiento antinuclear japonés, pequeño e ignorado por el público general hasta la crisis de Fukushima, podría volverse aún más fuerte después del llamado al cierre de Hamaoka por parte de Kan.

Kan dijo que tomó la decisión "debido a las preocupaciones de seguridad pública", citando a expertos del gobierno que ven 87% de posibilidades de que un terremoto de magnitud 8,0 asole el área operada por Chubu Electric dentro de los próximos 30 años.

Chubu Electric sostuvo una reunión de directorio el sábado para discutir la decisión de Kan, pero no llegó a una decisión sobre si cumplir o no con su pedido, que no es legalmente vinculante.

"La decisión está aún bajo discusión", dijo un portavoz. "Por esa razón no podemos decir con precisión cuándo se tomará la decisión, pero nos gustaría llegar a una solución con rapidez", sostuvo.

La decisión sobre Hamaoka señala un probable cambio en la política energética de Japón, ya que el gobierno se replantea ahora su objetivo de elevar la dependencia del país de la energía nuclear al 50 por ciento de sus necesidades de energía en el 2030, por encima del actual 30%.