Tokio. Tres barcos chinos entraron brevemente este lunes en aguas que Japón considera suyas cerca de unas islas en disputa en el mar de la China Oriental, desatando una protesta oficial del Gobierno japonés y renovando los esfuerzos diplomáticos para enfriar la tensión entre las dos mayores economías de Asia.

Para complicar aún más la tensión, un grupo de pescadores de Taiwán -que también reclama las islas- dijo que hasta 100 barcos escoltados por 10 patrulleras de los guardacostas de Taiwán llegarían a la zona el lunes para reclamar sus derechos de pesca.

La agencia china de noticias Xinhua confirmó que dos barcos de vigilancia civiles realizaron un patrulla de "defensa de derechos" en agua cerca de las islas en disputa, citando a la Administración Estatal Oceánica, que controla esas embarcaciones. Un pesquero también fue detectado en las aguas reclamadas por Japón, dijo su guardacostas.

Japón dijo que presentó una protesta oficial.

Por la tarde, los tres navíos japoneses se habían ido de la zona, según los guardacostas japoneses.

Las relaciones chino-japonesas se deterioraron severamente después de que Japón compró las islas, llamadas Senkaku en Japón y Diaoyu en China, provocando protestas antijaponesas en ciudades de toda China.

"En los últimos días, Japón ha provocado consistentemente incidentes respecto al tema de las islas Diaoyu, violando gravemente la soberanía territorial china", dijo la agencia Xinhua.

Las patrullas de los barcos tenían como objetivo ejercer la "jurisdicción administrativa" de China sobre las islas, agregó.

"De acuerdo con las leyes relevantes de la República Popular China, (los barcos) volvieron a llevar a cabo una patrulla de defensa de derechos en nuestras aguas territoriales alrededor de las islas Diaoyu", agregó.

Los vínculos chino-japoneses se han visto afectados desde hace años por los amargos recuerdos de la invasión militar japonesa en la década de 1930 y 1940 y una rivalidad actual por influencia y recursos regionales.

Celebración suspendida. China canceló las celebraciones para conmemorar el 40 aniversario de la normalización de sus relaciones con Japón y el viaje a Tokio de altos cargos del Partido Comunista chino.

El viceministro japonés de Asuntos Exteriores, Chikao Kawai, visitará China el lunes para abordar este asunto con el viceministro chino de Asuntos Exteriores Zhang Zhijun, dijo el ministerio japonés de Exteriores.

La presencia de Taiwán, una isla considerada por China como una provincia separatista, podría complicar el asunto aún más. Taiwán mantiene buenas relaciones con Japón, pero ambos han discutido por derechos de pesca en la zona.

Las islas están localizadas cerca de áreas ricas para la pesca y de potenciales enormes reservas de gas.

El más reciente recrudecimiento de las tensiones tiene lugar cuando ambos países se centran en presiones políticas internas. El Gobierno del primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, afronta unas elecciones en unos meses, lo que añade presión sobre él para no parecer débil frente a China.

El Partido Comunista chino está inmerso en un cambio de liderazgo, en que el presidente Hu Jintao abandonará su cargo como líder del partido en un congreso que podría comenzar tan pronto como el mes próximo.

Noda acudirá a Nueva York para la reunión de la Asamblea General de la ONU esta semana y la atención estará puesta en cualquier referencia a este asunto.

Pese a las disputas territoriales, los vínculos económicos entre China y Japón se han estrechado durante los años. China es el mayor socio comercial de Japón. En el 2011, su comercio bilateral creció un 14,3% en valor a una cifra récord de US$345.000 millones.