París. El terremoto en Japón parecía encaminado a dominar una reunión de ministros de asuntos exteriores del Grupo de los Ocho (G8) esta semana en París, pues los miembros se preparan para discutir formas de coordinar la ayuda para el único país asiático del grupo.

La crisis por Libia también será un asunto clave, en momentos en que la comunidad internacional busca un acuerdo para detener una violenta ofensiva en el Estado de Africa del Norte de las fuerzas gubernamentales del líder Muammar Gaddafi.

Japón estaba tratando el domingo de evitar una desastrosa fusión del núcleo en tres reactores, afectados por un gran terremoto el viernes que causó un tsunami que según se estima que terminó con la vida de 10.000 personas.

Se espera que el ministro del Exterior francés, Alain Juppe, otros ministros de Exterior del G8 busquen una coordinación del esfuerzo de rescate y ayuda.

"Japón es un miembro histórico del G8, así que mostraremos en forma clara solidaridad", dijo una fuente diplomática francesa.

El ministro de Exterior de Japón tiene aún previsto asistir a la reunión, dijo el domingo un funcionario de la embajada japonesa en París.

La situación de rápido avance de fuerzas gubernamentales en Libia también se prevé que sea un punto focal para los ministros del G8, dijo la fuente diplomática.

"La actual situación internacional invitará en sí misma al programa y los ministros estudiarán las diversas opciones (para Libia)", dijo la fuente.

Las fuerzas del líder libio Gaddafi parecen haber recuperado impulso en el conflicto de tres semanas inspirado por revueltas populares en Túnez y Egipto.

París ha estado jugando un papel líder en la respuesta internacional al levantamiento, en especial en sus llamados con Gran Bretaña para asegurar apoyo de las Naciones Unidas (ONU) para una resolución de zona de exclusión aérea.

Esos llamados han encontrado alguna renuencia de los miembros del G8 Rusia y Estados Unidos y también de China que no es parte del grupo.

"(La reunión de) Los ministros del exterior del G8 (...) será una oportunidad para ampliar la coalición internacional que encara la crisis en Libia", dijo el ministro del Exterior británico, William Hague. "Y para reafirmar nuestro apoyo colectivo a la transición política en Túnez y Egipto", añadió.