Ginebra. Las autoridades egipcias arrestaron a más de 1.000 personas durante cuatro días de protestas masivas contra el presidente Hosni Mubarak, que gobierna el país hace tres décadas, dijo este viernes la jefa de DD.HH. de Naciones Unidas.

Navi Pillay dijo que Egipto debe permitir a sus ciudadanos manifestarse sin temor y dejar de intentar el silenciamiento de los críticos.

La funcionaria instó al levantamiento de la ley de emergencia, que señaló "está en la raíz de gran parte de la frustración y enojo que se ve en las calles".

"Pido al gobierno tomar medidas concretas para garantizar los derechos a la libertad de reunión y expresión pacífica, incluyendo la restauración del libre uso de teléfonos móviles y redes sociales", dijo Pillay en un comunicado.

Poco después de este comunicado, Egipto anunció un toque de queda entre las 18.00 y las 07.00 hora local.

Decenas de miles de egipcios han estado protestando en El Cairo para demandar el fin de las tres décadas de gobierno de Mubarak.

Las fuerzas de seguridad han disparado balas de goma, gases lacrimógenos y lanzado agua a los manifestantes que lanzaron piedras contra ellos y gritaban "Abajo Hosni Mubarak", indicaron testigos.

Pillay, una ex jueza de crímenes de guerra de la ONU, pidió a las autoridades egipcias investigar el supuesto uso excesivo de la fuerza que dejó al menos cinco civiles muertos.

Esta semana envió expertos a Túnez para ayudar a investigar los asesinatos y otras violaciones a los derechos humanos en el período previo a la caída del presidente Zine al-Abdine Ben Ali.

"Silenciar las voces de los ciudadanos, de los disidentes, y sofocar las críticas no hacen desaparecer los problemas", dijo.