Naciones Unidas. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó este lunes a los líderes mundiales a no desviar la ayuda para los pobres para fortalecer sus propias finanzas, luego de una leve recuperación económica global.

"Sin rodeos, antes de terminar mi discurso, 30 niños habrán muerto de malaria en ese continente" (Africa). "Podemos salvarlos si así lo queremos". Nicolás Sarkozy.

"No deberíamos equilibrar los presupuestos en las espaldas de los pobres", dijo Ban a los 140 líderes en la apertura de una cumbre de tres días para revisar los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) -lanzados hace una década y acordados por la ONU- para el 2015.

"No debemos retirarnos de la asistencia oficial al desarrollo, una cuerda de salvamento de miles de millones para miles de millones", agregó.

Naciones Unidas acordó que el mundo podría reducir la pobreza y el hambre a la mitad para el 2015, pero está retrasada en cumplir las otras metas de la iniciativa, que van desde la educación infantil y la igualdad de género a la sustentabilidad ambiental.

La crisis económica y financiera global complicó los esfuerzos por combatir la pobreza y el hambre en los países más pobres, mientras los donantes enfrentan crecientes presiones presupuestarias y batallan contra el desempleo en casa.

Nuevas estrategias de ayuda. Los donantes están interesados en ver nuevas estrategias que aseguren que la ayuda no irá a programas inútiles que tengan poco impacto sobre los ODM.

El secretario británico de Desarrollo Internacional, Andrew Mitchell, pidió un plan que rastree el progreso en el cumplimiento de las metas de pobreza durante los cinco años restantes de la iniciativa ODM.

Mitchell dijo que Gran Bretaña quería más transparencia, coordinación y un enfoque especial en la ayuda para mujeres embarazadas y sus recién nacidos.

"Queremos una agenda apropiada para actuar en cada uno de los próximos años, no un montón de palabras y grandes sumas de dinero siendo desperdiciadas, pese a que las grandes sumas de dinero son importantes", dijo a la prensa.

"Queremos ver un foco en lo que vamos a lograr, qué resultados habrá para aquellos que reciben la ayuda", agregó.

El jefe de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID por su sigla en inglés), Rajiv Shah, dijo en una entrevista con Reuters que su país presionaría por nuevas estrategias que se centren en el crecimiento económico, en rendir cuentas y en la lucha contra la corrupción.

Ayuda de EE.UU. Shah agregó que el gobierno del presidente Barack Obama mantuvo su compromiso de aumentar el presupuesto de ayuda de Estados Unidos a US$52.000 millones, desde los alrededor de US$25.000 millones.

Con las elecciones legislativas de Estados Unidos el 2 de noviembre y los votantes frustrados por la lenta recuperación económica y un alto índice de desempleo, Washington está presionado a demostrar a los estadounidenses que sus impuestos son bien utilizados en ayudar a países pobres.

Obama tiene previsto dirigirse a la cumbre el miércoles. También va a participar el presidente francés, Nicolas Sarkozy; la canciller alemana, Angela Merkel; y el primer ministro chino, Wen Jiabao.

El director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, advirtió a los líderes que el mundo fallará en cumplir sus compromisos con los ODM a menos que países ricos y pobres implementen políticas que restauren el crecimiento global.

Strauss-Kahn exhortó a las economías avanzadas a mantener las promesas del 2005 de aumentar la ayuda a Africa y elevar el comercio con países pobres, que no afligirá a sus presupuestos.

"El comercio es una de las formas más importantes en que los países avanzados pueden ayudar a sus vecinos de bajos ingresos y sin costos presupuestarios", indicó.

Francia aumentará contribución. Aunque probablemente escasearán nuevas promesas de ayuda, Francia dijo que aumentará su contribución anual al Fondo Global para Combatir el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, que se ubica en Ginebra.

La ayuda actual francesa de 300 millones de euros (US$391 millones) subirá en 20% en los próximos tres años, con un aumento total de 180 millones de euros (US$235 millones).

Sarkozy llamó a otras naciones a seguir su ejemplo y pidió un foco especial sobre Africa, donde dijo que 1 millón de niños muere cada año a causa de la malaria.

"Sin rodeos, antes de terminar mi discurso, 30 niños habrán muerto de malaria en ese continente", dijo en un documento con sus declaraciones. "Podemos salvarlos si así lo queremos", recalcó.