Río de Janeiro. El director de la policía civil del estado de Río de Janeiro renunció el martes, convirtiéndose en la más reciente víctima de un escándalo de corrupción y drogas que ha afectado a la policía en la segunda mayor ciudad de Brasil.

Allan Turnowski dijo que se retiraba del cargo tras una discusión "franca y abierta" con el secretario de seguridad del estado, José Beltrame, por la mañana.

Su renuncia tuvo lugar después del arresto desde el viernes de al menos 30 oficiales de policía sospechosos de mantener vínculos con bandas, incluyendo a narcotraficantes y grupos milicianos, en la ciudad que será una de las sedes del Mundial de fútbol 2014 y de los Juegos Olímpicos 2016.

Uno de los arrestados en la operación del viernes fue el ex lugarteniente de Turnowski, Carlos Oliveira, quien es acusado de aceptar sobornos de bandas de narcotraficantes a cambio de información.

El escándalo tomó un nuevo giro el fin de semana cuando Turnowski ordenó una investigación en las oficinas de la policía estatal contra el crimen organizado, que participó en la operación del viernes.

Turnowski dijo que actuó debido a informaciones de que el jefe de esa unidad, Claudio Ferraz, estaba involucrado en fraude.

La policía de Río de Janeiro ha sido acusada por largo tiempo de corrupción y de encubrir tácticas violentas en las ciento de favelas de la ciudad, que a menudo son controladas por narcotraficantes.

Cientos de agentes participaron en la operación de la semana pasada, que tenía el nombre código "Guillotina", y que buscaba el arrestado de 45 personas, incluyendo 32 policías.

La investigación comenzó en 2009 cuando una operación policial planeada en una favela tuvo que ser abortada luego de que detalles de la redada se filtraron a narcotraficantes, dijeron funcionarios.