Santiago. El comandante en jefe del Ejército chileno, Ricardo Martínez, ofreció excusas este viernes por sus polémicos dichos emitidos “en reserva” en relación a la defensa del sistema de pensiones de los uniformados y sobre posibles fraudes en la Armada y Fuerza Aérea, en una reunión con subalternos en la Escuela Militar.

Además, confirmó que denunciaron a cinco funcionarios por una presunta venta particular de armamento militar a bandas de narcotraficantes y delincuentes, algo que no fue informado al ministro de Defensa y que contraviene con el actuar del organismo que lidera.

En esa línea, informó que, de acuerdo a las instrucciones que recibió por parte del ministro de Defensa, Alberto Espina; durante este viernes pondrá a disposición del Ministerio Público los antecedentes de la denuncia que realizaron ante la Justicia Militar respecto de las fraudulentas transacciones.

Éstas, reveló el uniformado, afectan a trabajadores de una misma unidad militar, pero no precisó mayores detalles ni identidades.

Sumado a ello, indicó que tomó contacto con el fiscal Carlos Palma para “reiterar la disposición institucional (…) para colaborar en todas las actuaciones futuras de su investigación”, la que está centrada en el multimillonario fraude en el Fondo de Ayuda Mutua de la Cuarta División de Ejército, con asiento en Coyhaique.

Las mismas aclaraciones, añadió, serán entregadas a la ministra en visita Romy Rutherford, en una audiencia que le solicitarán.

Con respecto al otro fraude que afecta al Ejército, el de los pasajes aéreos, Martínez admitió que nunca buscó dañar a la Armada ni a la Fuerza Aérea y dijo entender que, actualmente, son ellos quienes están bajo investigación.

Según señaló, sólo se quejó de aquello ante sus compañeros de armas porque todas las Fuerzas Armadas comparten un reglamento común, que data desde hace cerca de 40 años.