Sao Paulo. Los jefes de las tres Fuerzas Armadas brasileñas rechazaron las manifestaciones opositoras registradas en el país en las últimas semanas, que reclamaron en las calles una intervención militar y la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, según publicó este miércoles la prensa local.

"Los militares están totalmente incluidos en la democracia y no van a volver (al poder). Eso lo garantizo", declaró al diario Folha de Sao Paulo el jefe de la Marina brasileña, almirante Julio Soares de Moura Neto.

Manifestantes opositores convocados por el músico Lobao y otros dirigentes impulsaron dos marchas a nivel nacional contra Rousseff y con pancartas a favor de una intervención militar luego de las elecciones de octubre en las cuales fue reelegida en segunda vuelta la mandataria, del Partido de los Trabajadores (PT).

El sábado pasado, unas 10.000 personas de acuerdo a la Policía Militarizada se congregaron en Sao Paulo, pero la protesta se dividió a causa de que un grupo promueve la instalación de una dictadura militar similar a la que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

"No sé quien inventa eso (de las manifestaciones), pero no tiene la mínima importancia. Los militares solo vuelven en su papel institucional, que es el que tienen hoy", agregó el almirante.

Para el comandante de la Fuerza Aérea, teniente brigadier Juniti Sato, la vuelta de los militares al poder "es algo imposible que ocurra" y calificó la opinión de los manifestantes a favor de un golpe militar como "extremistas".

Para el comandante de la Fuerza Aérea, teniente brigadier Juniti Sato, la vuelta de los militares al poder "es algo imposible que ocurra" y calificó la opinión de los manifestantes a favor de un golpe militar como "extremistas".

El jefe del Ejército, Enzo Peri, por su parte, declaró que Brasil "vive hace muchos años en un ambiente de absoluta normalidad".

La figura más relevante de estas manifestaciones opositoras postelección presidencial es el músico de rock Lobao, quien abandonó la protesta del sábado precisamente por no estar de acuerdo con los sectores golpistas.

En diálogo con Efe, Lobao dijo que las personas que claman por un golpe están generando una "cortina de ruido que es nociva para el movimiento genuino" que quiere el juicio político para Rousseff.

Según Lobao, existen "incontables indicios de sospechas de fraude" con los resultados arrojados por las urnas electrónicas en la segunda vuelta electoral vencida por Rousseff.

Y su principal argumento para pedir un proceso de destitución de la mandataria es que el gobernante PT que forma parte del Foro de Sao Paulo, entidad que agrupa a partidos de izquierda, y que según Lobao apoyan instalar "una dictadura en el país".