Tegucigalpa. La reinserción de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA) depende del apoyo de más países, pues actualmente no se cuenta con los votos suficientes, dijo el secretario General del organismo, José Miguel Insulza.

El chileno que dirige la institución multinacional, expresó ayer que "no creo que los votos existan... Déjenme decir que yo creo que, si votáramos hoy, tendríamos 11 ó 12 votos en contra".

Honduras fue suspendida de ese órgano el 4 de julio de 2009, luego del golpe de estado que llevó al derrocamiento del ex presidente Manuel Zelaya.

Insulza expresó que "lo que yo estoy buscando es un voto que no sea divisivo. Sería muy divisivo si diez países votaran contra Honduras, aunque al final contáramos con una mayoría. Con 11 en contra ya no existe una mayoría, y eso desde mi punto de vista no sería aceptable".

Insulza dijo que se necesitan "dos tercios de los estados de la OEA", que tiene 33 miembros.

La percepción de Insulza es que el obstáculo principal para el reintegro de Honduras es la situación del ex presidente Zelaya, quien se encuentra en la República Dominicana.

Los países que se oponen a la reinserción de Honduras demandan que se le permita a Zelaya regresar con seguridad al país.

El presidente Porfirio Lobo Sosa se ha ofrecido para traerlo desde República Dominicana y garantizarle que no será encarcelado a su retorno, pero el ex mandatario ha dicho que esto no le interesa mientras las condiciones no estén aseguradas.

"Yo creo que la situación del presidente Zelaya tiene que ser resuelta, y creo que se le está tratando de una manera completamente injusta", sentenció Insulza.

Se ha hecho casi todo. El canciller Mario Canahuati ha sostenido que Honduras se ocupa de su agenda interna, y que el reintegro de la OEA ya no sigue siendo una prioridad, aunque lo ideal sería que Honduras regresara lo antes posible al organismo.

El funcionario ha dejado entrever la posición sin sentido de algunos países miembros de la OEA, como Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia, que se niegan a reconocer el gobierno de Lobo Sosa.

El canciller destacó que el gobierno ha hecho todo lo que ha estado al alcance para garantizar el retorno.

Esos esfuerzos también son reconocidos por Insulza, que sostiene que Lobo Sosa ha hecho "casi todo lo que puede hacer para restablecer la democracia".

Por tanto, "el gobierno de Honduras debe ser reintegrado como miembro de la Organización de Estados Americanos lo más pronto posible".