Bogotá. Fueron razones personales. Las anteriores vacaciones de José Miguel Insulza se vieron interrumpidas por la crisis que produjo el golpe de Estado en Honduras. Por eso, este año, cuando de nuevo pudo tomar un descanso al lado de su familia, decidió dejar sus compromisos al margen y excusarse con el gobierno colombiano por no poder asistir a la posesión de Juan Manuel Santos.

“He venido ahora a saludar al Presidente”, decía el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien este miércoles dejó Bogotá después de dos días de visita. En entrevista con El Espectador, Insulza se declaró complacido por el restablecimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela, habló sobre el papel de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en la resolución de la crisis e hizo frente a las críticas que recaen en contra de su organización.

Consultado sobre el protagonismo que tuvo Unasur en la solución de la crisis entre Colombia y Venezuela respondió que “creo que todos los organismos tienen que hacer todo lo que puedan en esta materia. Yo nunca he estado en competencia con ningún organismo. A mí me interesa que los problemas se resuelvan, quién los resuelve viene después”.

Explicó que en la OEA “Colombia tenía derecho a citar al Consejo Permanente en el que hizo las denuncias sobre la supuesta presencia de las FARC en Venezuela y yo hice lo que tengo que hacer: mandar una consulta a Venezuela. No nos podemos involucrar en temas bilaterales si ambos países no nos lo solicitan. Como no nos lo solicitaron ni accedieron a ello, no nos correspondió actuar más”.

"Muchos dicen que la vuelta de Honduras a la OEA depende del retorno de Zelaya. No. Depende de que haya condiciones para que el presidente Zelaya regrese".

-El gobierno ecuatoriano lo criticó porque según ellos no hubo consulta previa y el Consejo Permanente terminó con la ruptura de relaciones entre los dos países...

-Culpar al hecho de que se haya realizado una reunión en la OEA de que un país haya roto relaciones con otro es completamente absurdo. Estoy seguro de que el gobierno del presidente Uribe, si no hubiera podido ir a la OEA, habría ido a otra parte con sus denuncias. La OEA no tiene la culpa de lo que dicen o no dicen los gobiernos.

-Usted ha dicho que el regreso de Honduras a la OEA es cuestión de meses...

-Espero que la próxima semana podamos empezar consultas al respecto de cuándo podríamos llevar a cabo una asamblea general para discutir el tema. Quiero aclarar algo, muchos dicen que la vuelta de Honduras a la OEA depende del retorno de Zelaya. No. Depende de que haya condiciones para que el presidente Zelaya regrese.

-¿Cuáles serían esas condiciones?

-Estamos hablando del “ex” presidente Zelaya, que quede claro. Si él quiere retornar o no es un problema estrictamente personal. Nosotros queremos garantizar que si él quiere regresar no va a ser sujeto de prisiones y presiones.

-¿Es decir que la OEA reconoce como legítimo el gobierno de Porfirio Lobo?

Creo que nadie discute que el gobierno de Porfirio Lobo gobierna en Honduras. Ahora, la decisión de reconocerlo o no es de cada país. En el caso de la OEA lo que se reconocería es que cumple con los requisitos para tener su asiento en la organización.

-¿La reintegración de Honduras a la OEA no supondría que en pleno siglo XXI se da un golpe de Estado sin consecuencias trascendentales?

-Las consecuencias en la OEA son la suspensión de la organización. Si alguien pretende que la forma de contrarrestar el golpe contra Zelaya haya sido una invasión o una fuerza interamericana de paz, esas soluciones ya no se aplican.

-¿Qué les responde a quienes critican a la OEA por quedarse en el pasado y ser insuficiente para solucionar los problemas actuales?

-Yo creo que los organismos internacionales resuelven las problemáticas a las que han sido llamados a solucionar. La verdad es que el único problema real que no hemos podido resolver desde que estoy en la OEA es el de Honduras. Hay una cantidad de gente que está presa en Irán y nadie dice que las Naciones Unidas no sirven para nada; hay un señor que quiere fabricar armas nucleares en Corea del Norte y nadie dice que Naciones Unidas no sirven para nada. Entonces no le pidan a la OEA más de lo que realmente puede hacer y más de lo que los Estados miembros quieren que haga.