Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, se quejó de las dificultades para llevar a la realidad los anuncios del gobierno debido a la burocracia, y dijo que para superarlas impulsa una reforma del Estado.

"Tienen razón (los que dicen que se anuncia mucho y se hace poco), pero el problema es que en este país no te dejan hacer nada. Cualquier cosa que vas a hacer es como un parto", dijo Mujica al semanario Búsqueda en una entrevista publicada el jueves.

"No se puede trasladar el Estado de Nueva Zelanda de un día para el otro al Uruguay. Firmé un decreto para que los funcionarios públicos trabajen un mínimo de seis horas (por día) y hasta eso generó lío", dijo Mujica.

El país sudamericano, de 3,3 millones de habitantes, tiene un extendido aparato estatal en el que las gestiones pueden resultar largas e intrincadas.

Es por eso que el mandatario, un ex guerrillero izquierdista de 75 años, promueve cambios en busca de agilidad y eficiencia inspirado en naciones como Nueva Zelanda, según ha dicho varias veces en el pasado.

Mujica puso como ejemplo la decisión de vender una residencia de descanso que la presidencia tiene en el exclusivo balneario Punta del Este, un traspaso dentro del propio sector oficial que demoró ocho meses en concretarse.

"Es fácil mandar un proyecto de ley pero andá a saber cuándo se aplica. Ahora mandamos, por ejemplo, el de la asociación de (el sector) público con privados. Vamos a ver cuándo se puede aplicar efectivamente", comentó el mandatario.

"No se puede trasladar el Estado de Nueva Zelanda de un día para el otro al Uruguay. Firmé un decreto para que los funcionarios públicos trabajen un mínimo de seis horas (por día) y hasta eso generó lío", dijo Mujica.

Salud. El anciano mandatario, que asumió en marzo por un período de cinco años, deslizó al final de la entrevista una alusión a su salud, algunos meses después de modificar su dieta y rutina por recomendación médica.

"Seguro que en la reelección no estoy pensando. Ni siquiera se si llego", dijo Mujica, quien se caracteriza por una forma de hablar informal y directa.

En mayo, el presidente debió suspender un viaje a Europa y reducir la intensa actividad que desarrollaba.

Mujica, que en el 2005 estuvo hospitalizado por una insuficiencia renal, pasó más de una década encarcelado, por momentos en condiciones infrahumanas, por su actividad guerrillera entre fines de la década de 1960 y 1970.

El mandatario cuenta actualmente con una aprobación a su gestión del 57% de la población.