Bogotá. Un experimentado político que jamás ha ocupado un cargo de elección popular aspira a convertirse en el próximo mandatario de Colombia y a dar continuidad a las políticas del presidente Alvaro Uribe, a quien acompañó en el gobierno como ministro de Defensa.

Juan Manuel Santos, un economista y administrador educado en Estados Unidos e Inglaterra, aparece en los sondeos en un empate técnico con el candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, para las elecciones presidenciales del próximo domingo que al parecer se definirán en una segunda vuelta.

"La mejor manera de mostrar nuestro agradecimiento al presidente Uribe es construir sobre lo avanzado. Por eso quiero ser presidente de la República, porque hemos logrado mucho y no podemos darnos el lujo de echar reversa, porque retroceder no es un opción", dijo el político de 58 años, casado y padre de tres hijos.

Como ministro de Defensa de Uribe, Santos logró los mayores éxitos en la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo guerrillero que opera en la nación andina.

Tres miembros de la cúpula de las FARC y varios de sus mandos estratégicos, así como la primera línea de los capos del narcotráfico, quedaron fuera de combate durante su gestión, el período de mayor declive de las organizaciones ilegales armadas en la historia del país.

Pero bajo su gestión como ministro de Defensa se registraron casos de ejecuciones extrajudiciales, uno de los principales escándalos del Gobierno de Uribe que ha afectado su candidatura.

Santos también estuvo al frente de la Operación Fénix, un bombardeo sobre una zona selvática de Ecuador en marzo del 2008, en la que murió el líder rebelde Raúl Reyes y que desató una crisis en las relaciones de Quito y Bogotá.

La justicia ecuatoriana mantiene un proceso judicial contra Santos, quien también estuvo al frente de la Operación Jaque en la que fue rescatada la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados por las FARC.

Miembro de una influyente familia cercana al periodismo y a la política, el candidato buscará que la presidencia sea el primer cargo de elección popular que gane.

El hombre caracterizado por su elegancia al vestir también ejerció como ministro de Hacienda en el Gobierno del ex presidente conservador Andrés Pastrana y de Comercio Exterior en el del liberal César Gaviria.

Heredero de Uribe. El político, primo del actual vicepresidente Francisco Santos y quien en su juventud fue cadete de la Armada Nacional, anunció que si gana la presidencia mantendrá las principales políticas del actual mandatario.

"El futuro de Colombia está en juego. La continuidad de las políticas del presidente Uribe está en juego. No podemos reelegirlo otra vez, pero vamos a reelegir la seguridad democrática, la cohesión social y la confianza inversionista", dijo el candidato.

El dirigente trabajó en la Federación Nacional de Cafeteros y fue presidente de la Organización Internacional del Café con sede en Londres.

Sus colaboradores cercanos lo definen como un líder con capacidad de trabajo y resultados contundentes, don de mando, visión de futuro, disciplina de estudio, presencia y credibilidad internacional.

En 1981 asumió como subdirector del diario El Tiempo, propiedad hasta hace unos pocos años de su familia, y en 1993 el Congreso lo eligió Designado a la Presidencia, siendo la última persona en la historia en ocupar ese cargo que fue sustituido por la vicepresidencia.

Críticos de Santos aseguran que no tiene el carisma de Uribe, pero analistas le ven probabilidades de ganar en un país en el que muchos electores votarán por la continuidad de unas políticas más que por una persona.

Santos fue profesor de economía política en la Universidad de los Andes y ha publicado varios libros, uno de ellos sobre la Tercera Vía, que escribió en compañía del ex primer ministro británico Tony Blair.

El líder político sostiene que es el candidato mejor preparado para ejercer la presidencia de Colombia y sus cercanos colaboradores admiten que ha pasado por lo menos los últimos 20 años preparándose para ese cargo.

Como ministro de Comercio Exterior fue artífice de la internacionalización de la economía colombiana, fundó instituciones gubernamentales para promover las exportaciones, créditos a los exportadores y negoció tratados de libre comercio con cinco países y la Caricom de Centroamérica.

En el Ministerio de Hacienda organizó las finanzas en medio de la mayor crisis económica en medio siglo, evitó una cesación de pagos y garantizó recursos para la educación y la salud.

El político tiene sus principales bases de apoyo en las zonas rurales y en la población pobre, mientras que su mayor punto débil está en las ciudades y en la clase media y alta, en donde Mockus lo supera en las encuestas sobre intención de voto, de acuerdo con los sondeos.

Analistas sostienen que su condición de heredero de Uribe le aporta apoyo entre los electores, pero al mismo tiempo lo afecta debido a que un amplio sector de la población reclama un cambio por los recientes escándalos al interior del gobierno.