Bogotá, Andina. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se refirió este miércoles a las relaciones con Venezuela y dijo que desde ambas fronteras "hay quienes quieren sembrar cizaña" para afectar la concordia entre los dos países.

"Van a querer sembrar cizaña, que van a querer desviar la intención de los dos gobiernos de trabajar en forma mancomunada para afrontar los problemas comunes", aseguró en la zona de Antioquia.

Este miércoles el presidente venezolano, Hugo Chávez, destacó la aclaración del Gobierno colombiano a las declaraciones del máximo jefe militar de Colombia sobre la presunta presencia de las FARC y el ELN en territorio venezolano.

Chávez calificó de “muy importante” la aclaración hecha por el presidente colombiano, a través de su ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, quien aseguró que “hoy no hay santuarios ni burladeros para que los criminales y terroristas de las FARC se escondan en ninguna parte del vecindario colombiano”.

Las declaraciones de Rivera se produjeron después de que el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, almirante Édgar Cely, afirmara que las FARC y el ELN continúan en Venezuela.

Según expresó a medios locales, “este tema está siendo manejado por el señor presidente (Santos) y por la Cancillería”, y añadió que “lo que se mostró al final del Gobierno del presidente (Álvaro) Uribe se mantiene”.

El presidente venezolano celebró la aclaración del gobierno porque, señaló: “estábamos pendientes de unas declaraciones extrañas que salieron de Colombia de un alto jefe militar”.

“Hoy pedí una llamada para hablar con el presidente (Juan Manuel) Santos”, indicó el presidente venezolano en declaraciones que recoge el diario El Espectador.

Santos y Chávez han encauzado las relaciones entre los dos países desde que el presidente colombiano asumió el poder, después de que durante el gobierno de Uribe (2002-2010) se rompieran los lazos diplomáticos.

En los últimos meses, Venezuela ha capturado en su territorio a varios dirigentes de las FARC y efectivos del ELN que fueron extraditados a Colombia, y la afinidad de ambos mandatarios se tradujo en varias reuniones y hasta en una iniciativa conjunta para dar solución a la crisis de Honduras.