Tras el ataque terrorista perpetrado este miércoles contra el comando de Policía en el municipio de Tumaco, Nariño, el presidente Juan Manuel Santos viajó a la zona donde presidirá un nuevo consejo de seguridad para evaluar la situación de orden público en la región.

El mandatario que canceló su viaje a La Guajira, rechazó el ataque y a través de su cuenta de Twitter. “Nuevamente, en una demostración de desespero mueren tres civiles y dos patrulleros por una bomba terrorista en Tumaco. Un hecho que condenamos”, mencionó.

En la noche del miércoles, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón en compañía de la cúpula de la Policía, realizaron un consejo extraordinario de seguridad donde se determinó la llegada de cerca de 300 hombres de la Policía Nacional para fortalecer la seguridad de ese municipio, así mismo se anunció la creación de un Centro Integrado de Inteligencia para que diariamente comparta información y fortalezca acciones contra las Farc.

El jefe de la cartera de la Defensa ofreció además millonarias recompensas por cabecillas de las Farc responsables del atentado terrorista.

El caos y la confusión se apoderaron de los habitantes de Tumaco, después de que una explosión segara las vidas de once personas e hiriera a otras 70. De ellas, 16 debieron ser trasladadas a un centro asistencial en Cali (Valle del Cauca), debido a la gravedad de sus lesiones.

Del grupo de heridos, 36 son civiles y los otros 34, uniformados. De acuerdo con las autoridades, el ataque fue perpetrado por guerrilleros del frente 29 de las Farc, que dejaron abandonada una motocicleta cargada con explosivos a escasos metros de la Estación de Policía que quedó destruida, al igual que las casas a su alrededor.

Tumaco es el segundo puerto más importante de nuestro país sobre el pacífico y además está a kilómetros de distancia con la frontera con el Ecuador, es por ello que es una plaza estratégica para el narcotráfico, las guerrillas y las bandas criminales.

Nariño es uno de los departamentos con más cultivos de coca de todo el país y Tumaco es el punto de salida de un número importante de cargamentos de esta droga. El atentado del miércoles es otro evento de la lucha que han librado las autoridades y los ilegales para hacerse con el poder de esta joya del pacífico.