La Habana. Jueces cubanos están revisando el recurso de apelación a favor de un contratista estadounidense preso y condenado en la isla a 15 años de cárcel, dijo el sábado el presidente del Tribunal Supremo, en un caso que empeoró las relaciones con Washington.

Rubén Remigio Ferro dijo a periodistas que abogados del caso presentaron el recurso de "casación" que está siendo analizado por los jueces.

Alan Gross, de 61 años, fue detenido a fines de 2009 en La Habana y condenado en marzo por acusaciones de introducir equipos ilegales de comunicación por satélite como parte de un programa financiado por Estados Unidos para promover la democracia en Cuba.

"Hay presentado un recurso de casación (apelación). Sí, está a disposición de los jueces que atienden el caso", dijo el funcionario, mientras asistía a un desfile militar antes del inicio del congreso del gobernante Partido Comunista, sin aclarar plazos.

"Acaba de llegar el recurso, hay que ver los motivos, que ellos (jueces) analicen y que los jueces se pronuncien", agregó Remigio Ferro, sin agregar más detalles.

Cuba y Estados Unidos son enemigos ideológicos desde poco después de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959.

El caso del contratista reanimó las hostilidades entre Cuba y Estados Unidos, frenando un ligero acercamiento iniciado por el presidente Barack Obama al llegar al poder en 2008.

La fiscalía cubana había solicitado inicialmente una sanción de 20 años de cárcel para Gross.

Tras el fallo que lo condenó a 15 años de prisión, Peter Kahn, uno de los abogados de Gross, dijo que la familia estaba "desvastada".

Al juicio de dos días en marzo asistió su esposa Judy Gross, quien solicitó al Gobierno de la isla que lo libere por razones humanitarias. La madre e hija de Gross padecen cáncer.

El ex presidente estadounidense Jimmy Carter, que visitó la isla por invitación del gobierno de Raúl Castro el mes pasado, dijo que Cuba debería liberar a Gross y que Washington debía mandar a casa a cinco agentes de inteligencia cubanos que cumplen condenas desde 1998 en cárceles estadounidenses.