Madrid. El órgano de gobierno de los jueces en España ratificó este jueves la expulsión de Baltasar Garzón de la carrera judicial que ya había aprobado a principios de semana la comisión permanente del CGPJ, cumpliendo así con lo establecido en la condena a 11 años de inhabilitación profesional dictada por el Tribunal Supremo.

Garzón, de 56 años, fue condenado por prevaricación este mes por el Supremo, que consideró que había violado el derecho de defensa de los presuntos cabecillas de la red de corrupción Gürtel al ordenar las escuchas de sus conversaciones en prisión con varios abogados.

La condena supone la "pérdida definitiva del cargo que ostenta y de los honores que le son anejos, así como con la incapacidad para obtener durante el tiempo de la condena cualquier empleo o cargo con funciones jurisdiccionales o de gobierno dentro del Poder Judicial, o con funciones jurisdiccionales fuera del mismo", de acuerdo con la sentencia.

El ya ex magistrado, que está considerado uno de los paladines de las investigaciones sobre violaciones de derechos humanos en el mundo, pidió este miércoles la nulidad de la sentencia, un requisito previo para presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Garzón ha dicho que de ser necesario llegará hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Además, está a la espera de conocer otra sentencia sobre un segundo juicio, en este caso por su decisión de investigar los crímenes del franquismo. El fallo del Supremo podría llegar en los próximos días.

Garzón había sido suspendido provisionalmente de su cargo en la Audiencia Nacional en mayo de 2010. Desde entonces ha sido asesor de la Corte Penal Internacional durante un año y en la actualidad lo es de la misión de la Organización de Estados Americanos en Colombia.