Buenos Aires.- El juez federal Claudio Bonadio que investiga "los cuadernos de la corrupción" sostuvo que en Argentina funcionó "una organización delictiva conformada por funcionarios públicos comandados por quienes fueran titulares del Poder Ejecutivo (Néstor Kirchner y Cristina Fernández)".

El Centro de Información Judicial (CIJ) publicó en la noche de este viernes un informe del juzgado de Bonadio con un detalle en lo actuado hasta ahora en la causa basada en los cuadernos de un chofer del desaparecido Ministerio de Planificación Federal que revelaron una supuesta trama de sobornos de empresarios a funcionarios de los gobiernos kirchneristas.

En el mismo, confirma "la existencia de una organización delictiva conformada por funcionarios públicos, quienes valiéndose de medios oficiales (incluyendo vehículos, empleados, equipos de telefonía celular, etcétera) y comandados por quienes fueran titulares del Poder Ejecutivo Nacional (Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández) y del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios (Julio Miguel De Vido), entre los años 2008 y 2015, procuraron la percepción de sumas de dinero ilegítimas, por parte de diversos particulares, muchos de ellos empresarios contratistas de la obra pública del Estado Nacional".

Para Bonadio, ya se obtuvieron indicios que "prima facie permiten sostener que, durante un lapso cercano a los ocho años –cuanto menos-" ex altos funcionarios "efectuaron las cobranzas a distintos particulares, habiendo sido trasladados, en la mayoría de las oportunidades, en vehículos conducidos por Oscar Bernardo Centeno".

El informe señala que "previo percibir el porcentaje que correspondiera a sus tareas, procedían a entregar los fondos recaudados a otros funcionarios (...), quienes finalmente los derivaban a manos de los verdaderos beneficiarios de la maniobra ilícita: Néstor Carlos Kirchner, Cristina Elisabet Fernández y Julio Miguel De Vido".

La investigación judicial se basa en los ocho cuadernos escritos entre 2005 y 2015 por Oscar Centeno, el chofer del ex "número dos" de Planificación Federal Roberto Baratta, uno de los detenidos por esta causa.

En ellos, el chofer registró fechas, direcciones, nombres y montos de dinero de los supuestos pagos de empresarios a funcionarios. Precisó además que el dinero era entregado en bolsos y llevado en algunos casos a la residencia presidencial oficial, la vivienda particular de los Kirchner u oficinas oficiales.