Río de Janeiro. La Justicia de Brasil concedió este domingo la libertad al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2002-2010), preso desde el pasado 7 de abril para cumplir una condena de 12 años y un mes de prisión por corrupción activa y lavado de dinero.

Según divulgó la televisión Globonews, el juez del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4), Rogério Favreto, decretó la libertad de Lula atendiendo a un pedido de "habeas corpus" presentado este viernes por los diputados del Partido de los Trabajadores (PT) Wadih Damous, Paulo Pimenta y Paulo Teixeira, en el que se alegaba que no había fundamento jurídico para que el ex mandatario continuara en prisión.

"Que se cumpla en régimen de urgencia en esta fecha mediante la presentación del documento de soltura o de esta orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de la cárcel de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluso el paciente", indicó la orden del magistrado, divulgada por el portal G1.

Favreto también determinó que el cumplimiento de la sentencia ocurra en un domingo, que no es un día útil, y que se exente el examen del cuerpo del delito a Lula.

Lula fue condenado el año pasado por el juez federal Sergio Moro a nueve años y medio de prisión por haber recibido supuestamente un apartamento en el litoral del estado de Sao Paulo por parte de la constructora OAS a cambio de favorecerla con contratos con Petrobras, algo que el ex mandatario niega.

Tras presentar un recurso, el TRF-4 aumentó en enero la condena a 12 años y un mes de prisión, que Lula empezó a cumplir el pasado 7 de abril en la sede de la Policía Federal en Curitiba (sur del país).

Desde entonces, su defensa había presentado varios recursos de "habeas corpus" para lograr su libertad, todos ellos desestimados, hasta la decisión de este domingo del juez Favreto.

Lula pretende presentarse a las elecciones presidenciales de octubre, en las que lidera todos los sondeos, aunque para ello necesita estar en libertad y ser autorizado por la Justicia Electoral, porque la ley brasileña no permite que una persona condenada en segunda instancia, como es el caso de Lula, se presente a unas elecciones.