Bogotá. Un juez ordenó la captura internacional de un periodista colombiano radicado en Venezuela por supuestos nexos con las FARC, como parte de una investigación que involucra a dirigentes políticos de izquierda y defensores de derechos humanos.

La decisión del juez se adoptó a solicitud de un fiscal especializado, que sindicó al periodista William Parra de sostener presuntos nexos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Parra deberá responder por cargos como presunto autor de los delitos de financiación del terrorismo, concierto para delinquir y rebelión.

Las FARC, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en este país sudamericano con marcadas diferencias entre ricos y pobres, son consideradas por Estados Unidos y la Unión Europea como una organización terrorista y el Gobierno colombiano las acusa de financiarse del narcotráfico.

De acuerdo con fuentes de la Fiscalía General, las pruebas contra Parra, quien trabajó para el canal Telesur y se encuentra en Venezuela, aparecieron en las computadoras del líder de las FARC Raúl Reyes, muerto en un bombardeo de militares colombianos en una zona selvática de Ecuador, en marzo del 2008.

Para la Fiscalía General, Parra sobrepasó su papel como periodista en los contactos que sostuvo con la guerrilla.

De acuerdo con correos que las autoridades colombianas encontraron en las computadoras de Reyes el periodista habría anunciado al comandante guerrillero su disponibilidad de negociar en Oriente Medio misiles tierra-aire para ese grupo rebelde.

Periodista se defiende. Además de Parra, las autoridades colombianas han investigado por supuestos nexos con las FARC a la senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba, los ex congresistas del Polo Democrático Wilson Borja y Gloria Inés Ramírez, el ex candidato presidencial Álvaro Leyva, el gestor de paz Lázaro Vivero y el también periodista Carlos Lozano.

La fiscalía colombiana solicitó a Interpol la captura del periodista, quien trabajó en varios medios de comunicación de Colombia y se desempeñó como secretario de información y prensa en la parte final del gobierno del ex presidente Ernesto Samper, quien gobernó el país entre 1994-1998.

En un comunicado que emitió en Venezuela, Parra se declaró inocente y denunció la violación de sus derechos con una orden de captura internacional, pese a que está amparado por la figura del asilo.

"Soy una persona decente, una persona inocente sobre la cual la perversidad no ha tenido camino distinto para atacarme, que el utilizar pruebas ilícitas, pruebas ilegales y violaciones de toda índole a mis derechos fundamentales. Como persona inocente que soy solicité hasta el cansancio y seguiré exigiendo el respeto de mis derechos fundamentales", afirmó.

"Esta exigencia será llevada ante las instancias nacionales e internacionales correspondientes teniendo en cuenta no sólo las violaciones ya sufridas en mis derechos fundamentales, sino además ahora frente a esta nueva vulneración que se presenta a pesar de que soy titular de asilo en la República Bolivariana de Venezuela", aseguró Parra.