La Habana / Miami. Un agente de inteligencia cubano en libertad condicional en Estados Unidos ha recibido permiso de una jueza federal para visitar a su hermano enfermo de cáncer en la isla, mientras un contratista estadounidense preso en Cuba espera respuesta a una petición similar.

Esta es la primera vez que se concede un permiso de este tipo entre los enemigos históricos. Simpatizantes de ambos hombres solicitaron un intercambio, algo que los gobiernos no han aceptado.

La autorización de viaje por dos semanas a René González se da mientras el contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel en Cuba, aguarda una respuesta de las autoridades cubanas tras solicitar a principios de este mes que le permitan ir a su país para ver a su madre enferma de cáncer.

González, en libertad supervisada tras ser excarcelado en febrero al cumplir 13 años en prisión acusado junto a otros cuatro cubanos por espionaje en el 2001, deberá solicitar aún el permiso correspondiente a las autoridades estadounidenses.

"En nombre de la familia González, me gustaría dar las gracias a la corte por reconocer el carácter humanitario de esta solicitud," dijo el abogado Phil Horowitz en un comunicado.

Por su parte, Gross pidió visitar también por dos semanas a su madre Evelyn. El contratista de 62 años se comprometió a regresar a Cuba para cumplir su condena de 15 años de cárcel.

Familia Gross en espera. Hasta ahora no ha habido respuesta de las autoridades de Cuba a la petición de Gross, pero su esposa Judy dijo en un correo electrónico que tiene esperanzas de que pueda viajar.

"Me identifico con la necesidad de René González de visitar a un familiar moribundo y me complace que se le ha concedido el permiso para una visita temporal. Ahora espero que el presidente (Raúl) Castro acceda a la solicitud de Alan de visitar a su enferma madre", dijo Judy Gross. "El último deseo de Evelyn es ver a su hijo por última vez".

Cuba y Estados Unidos son enemigos desde poco después de la revolución de 1959. El encarcelamiento de González y otros cuatro agentes cubanos y la detención y condena en Cuba de Gross

empeoraron las hostiles relaciones entre La Habana y Washington.

González, de 55 años, fue el primer liberado, pero bajo condicional, del grupo conocido como Red Avispa, cuyos integrantes fueron arrestados en 1998 y condenados en Estados Unidos a largas penas de cárcel bajo cargos de espionaje.

Para que González pueda viajar a la isla deberá cumplir varias condiciones, que incluye permiso de Estados Unidos, detalles del itinerario y localización en Cuba y contacto telefónico con su oficial probatorio.

Autoridades cubanas, abogados y familiares de González solicitaron su regreso a la isla por razones humanitarias. Sostienen además que su vida corre peligro en Estados Unidos.

Cuba sostiene que los cinco cubanos, considerados héroes en la isla, no espiaban objetivos estadounidenses sino a grupos de exiliados cubanos para impedir actos terroristas contra la isla.