Atlanta. Un juez federal de Estados Unidos bloqueó el lunes partes clave de la ofensiva contra la inmigración ilegal de Georgia que entra en vigor el 1 de julio.

El juez Thomas Thrash emitió una medida cautelar que impide que Georgia autorice a funcionarios de la policía a interrogar a presuntos delincuentes sobre su estado inmigratorio.

También bloqueó partes de la medida, aprobada por la legislatura estatal controlada por republicanos y firmada en mayo por el gobernador republicano Nathan Deal, que convertiría en delito albergar a sabiendas o transportar a un inmigrante ilegal.

"El aparente intento legislativo es de crear tal clima de hostilidad, temor, desconfianza e inseguridad para que todos los inmigrantes ilegales dejen Georgia", escribió Thrash en su fallo.

El cumplimiento de las leyes de inmigración estadounidenses tradicionalmente es manejado por autoridades federales, no estatales.

Georgia es el último estado de Estados Unidos en aprobar dura legislación de inmigración sólo para que resulten bloqueadas en los tribunales. Cortes también han detenido partes de leyes aprobadas en Arizona e Indiana.

En tanto, el gobernador republicano de Carolina del Sur, Nikki Haley, firmó el lunes como ley un proyecto que requiere que la policía controle el estado inmigratorio de cualquiera que detengan o arresten por otras razones y el sospechoso puede estar en el país ilegalmente.

La ofensiva de inmigración entra en vigor el 1 de enero.

Bajo la ley, los empleadores de Carolina del Sur deben usar el sistema federal E-Verify para controlar el estado de ciudadanía de empleados y aspirantes a empleos.

Las penas por emplear a sabiendas a inmigrantes ilegales incluirán suspensión y revocación de la licencia de empresas por parte del estado.