Atenas. Grecia puso este miércoles a un veterano juez al mando de un Gobierno de emergencia para dirigir al país hasta las elecciones del 17 de junio, mientras los banqueros intentaban calmar el temor de la opinión pública después de que el presidente dijera que se corre el riesgo de que el caos político genere pánico y una fuga de depósitos.

Los líderes europeos, que una vez negaron con vehemencia que temieran una salida de Grecia de la moneda única, han abandonado los disimulos. Cuando se le preguntó si le preocupaba una salida de Grecia, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dijo: "Sin comentarios".

Los griegos han estado retirando cientos de millones de euros de los bancos en los últimos días, según cobra fuerza la posibilidad de que el país sea expulsado de la zona euro, aunque hasta ahora no han habido indicios de pánico en las sucursales bancarias de Atenas.

Los líderes políticos no han logrado formar un Gobierno tras las inconclusas elecciones parlamentarias del 6 de mayo, dejando al Estado con las arcas casi vacías y sin un gabinete electo que persuada a los prestamistas de que el país se merece el dinero necesario para mantenerse a flote.

El presidente Karolos Papoulias, que tiene poderes limitados como jefe de Estado, nombró al presidente de la Corte Suprema Administrativa, Panagiotis Pikrammenos, como primer ministro interino. No tendrá poder para tomar decisiones políticas, sólo para llevar a Grecia a las elecciones.

El Parlamento elegido el 6 de mayo se reunirá el jueves y será disuelto de inmediato, según una fuente presidencial.