Río de Janeiro. El juez federal brasileño Sergio Moro, responsable en primera instancia de la red de corrupción en la petrolera estatal Petrobras y de enviar a la cárcel al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), dijo este lunes que la democracia brasileña no está en riesgo.

"Seré claro: la democracia no está en riesgo en Brasil. Absolutamente no. Lo que hay es una lucha por el Estado de derecho", afirmó Moro en una conferencia en la Universidad Harvard, en Estados Unidos, según informaron medios locales.

Moro condenó el año pasado a Lula a nueve años y medio de prisión, pena que aumentó en segunda instancia a 12 años y un mes por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.

Famoso por su rigidez en sus sentencias, Moro es acusado por simpatizantes de Lula de querer impedir que el ex mandatario sea candidato en las elecciones presidenciales de octubre, en las que lidera todos los sondeos.

"Creo que es exactamente lo contrario. Al final, tendremos una democracia más fuerte y una economía más fuerte", dijo el juez.

La detención de Lula, junto con los casos de corrupción que salpican a varios miembros del gobierno, así como declaraciones de varios militares pidiendo un golpe militar, hicieron crecer en Brasil en los últimos meses la sensación de que la democracia está en riesgo.

"Creo que es exactamente lo contrario. Al final, tendremos una democracia más fuerte y una economía más fuerte", dijo el juez.

Sin citar exactamente la prisión de Lula, Moro dijo que "hay alguna razón para que estemos orgullosos, no de un juez o de algunos fiscales, y sí del pueblo brasileño como un todo", recordando las protestas contra la corrupción en los últimos años.

El magistrado defendió el fin del fuero privilegiado, incluso para jueces, y se dijo favorable de una enmienda constitucional para acabar con él.

El próximo 2 de mayo, la Corte Suprema brasileña retomará un juicio sobre la extinción del fuero privilegiado, que permite que todos los cargos públicos puedan ser juzgados por instancias superiores.

Además de Moro, también participaron en el evento el juez de la Corte Suprema Luis Roberto Barroso, la fiscal general, Raquel Dodge, y el juez federal en Río de Janeiro Marcelo Bretas, entre otros.