Base Naval de EE.UU. en Bahía Guantánamo, Cuba. La fuerza armada estadounidense ignoró las órdenes para desarrollar un plan especificando cómo y dónde los prisioneros cumplirán sus condenas luego de los veredictos del tribunal de crímenes de guerra de Guantánamo, dijo una jueza este miércoles.

La ausencia de una disposición escrita provocó problemas en la audiencia del ex cocinero de Osama bin Laden, que se declaró culpable el mes pasado de conspirar junto a Al Qaeda y de proveer material de apoyo para el terrorismo.

También avivó las frecuentes críticas de los defensores de los acusados de que las reglas para los juicios de terrorismo en la base naval de Bahía Guantánamo se hacen sobre la marcha.

El ex cocinero, el prisionero sudanés Ibrahim al Qosi, quería evitar cumplir su sentencia en reclusión solitaria.

El acuerdo por el cual admitió su responsabilidad dispuso que las autoridades que supervisan el proceso recomienden que Qosi cumpla su sentencia en el Campo Cuatro, donde los detenidos viven en comunidad bajo menos restricciones que en otros.

Pero las reglas militares prohíben alojar a criminales condenados con otros detenidos.

La jueza, la teniente coronel de la Fuerza Aérea Nancy Paul, dijo que un secretario asistente de Defensa ordenó dos años atrás que el Ejército y el Comando Sur, que supervisa la base de Guantánamo, desarrollen un plan detallado para ubicar a los presos luego de recibir su condena.

"Esto no se cumplió", expresó lacónicamente la jueza, agregando que la falta de una medida o un plan escrito era "especialmente perturbadora" porque hay otro juicio pendiente que involucra a un joven canadiense y que podría terminar en una condena similar.

Paul manifestó que el acuerdo de Qosi seguía siendo válido porque sólo incluía la recomendación de que sea alojado en un campo comunal y no garantizaba que esto se hiciera efectivamente.

La jueza falló que el acusado permanecerá en el Campo Cuatro durante 60 días mientras la fuerza armada decide dónde cumplirá el resto de su condena.

Qosi es el cuarto prisionero condenado en los tribunales creados para enjuiciar a supuestos terroristas no estadounidenses luego de los ataques del 11 de septiembre del 2001 perpetrados por Al Qaeda. Dos de ellos cumplieron condenas cortas y fueron devueltos a sus hogares en Australia y Yemen.

El otro prisionero condenado en Guantánamo es Ali Hamza al Bahlul, un yemení que fue camarógrafo de Al Qaeda y está cumpliendo una cadena perpetua por conspiración y entrega de material de apoyo al terrorismo.

"El está separado de la población general", dijo el comandante naval Brad Fagan, portavoz de la cárcel, que se negó a profundizar y sólo explicó: "Está solo".