Río de Janeiro. La justicia brasileña abrió este miércoles una investigación contra la presidenta suspendida, Dilma Rousseff; su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva y los exministros Aloizio Mercadante y José Eduardo Cardozo, así como un senador destituido y dos magistrados, por obstaculizar las investigaciones del gigantesco caso de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

El juez de la Corte Suprema Teori Zavascki aceptó la petición presentada en mayo por el fiscal general de la República, Rodrigo Janot, quien sospecha que todos los acusados intentaron obstruir las labores de la justicia.

Además de Lula, Rousseff y Cardozo, también serán investigados el senador destituido Delcídio do Amaral y los magistrados del Superior Tribunal de Justicia (STJ) Francisco Falcao y Marcelo Navarro Ribeiro Dantas.

Con la apertura de la investigación se iniciará ahora el proceso de recolección de pruebas y después de esa fase Janot deberá decidir si formaliza la denuncia o archiva el caso.

El caso Petrobras abarca una gran red de corrupción en la que empresas constructoras sobrevaloraban los contratos con la estatal y el dinero de los sobornos era repartido entre ejecutivos de las compañías, exaltos cargos de la petrolera y una cincuentena de políticos, muchos de los cuales ya fueron condenados en primera instancia por corrupción.

Según la policía, al menos US$2.000 millones fueron desviados irregularmente de la empresa entre 2004 y 2014.