Lago Agrio, Ecuador. La Justicia de Ecuador reabrió este martes un proceso legal contra un alto militar colombiano por el ataque en el 2008 a un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano, provocando una inmediata reacción de rechazo del presidente de la nación vecina.

El caso, que señala al actual Comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, Freddy Padilla, como responsable del asesinato de una veintena de personas incluyendo un jefe guerrillero, había sido archivado en febrero por no encontrarse indicios suficientes para continuarlo.

Su reapertura sigue al recientemente anunciado reinicio del juicio contra el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y hoy presidente electo de Colombia, quien confió en que el caso será fácil de resolver pues no reconoce la jurisdicción extraterritorial de la justicia de Ecuador.

"El día de hoy (martes) a las 10.00 (1500 GMT) se le vinculó a la instrucción fiscal en razón de existir elementos que hacen presumir su participación en la Operación Fénix, que llamaron los colombianos, es decir el ataque de Angostura", dijo Carlos Jiménez, fiscal de Sucumbios a Reuters.

"Al final (del proceso) determinamos si existen elementos para emitir un dictamen acusatorio o, de no haberlo, absolutorio", agregó el funcionario refiriéndose al proceso seguido contra Padilla.

El proceso provocó la reacción del presidente colombiano, Alvaro Uribe, quien calificó el martes de "inexplicable" el accionar de la Justicia de Ecuador.

"Es inexplicable que la hermana República del Ecuador a través de su administración de justicia insista en vincular a nuestros ministros y altos mandos como delincuentes, cuando ellos lo que han hecho es realizar una tarea heroica contra el terrorismo", dijo Uribe desde Bogotá en reacción a la noticia.

Quito y Bogotá rompieron sus relaciones diplomáticas en marzo del 2008 después de la incursión del Ejército colombiano a la selva de Ecuador y trabajan en el restablecimiento de sus lazos que aún no han llegado a su máximo nivel.

En la incursión militar ocurrida en marzo del 2008 murieron 24 personas, entre ellas el líder de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Raúl Reyes. Ecuador protestó por lo que calificó como una violación a su soberanía.

Tanto el Gobierno del mandatario Rafael Correa como el presidente electo colombiano Santos han demostrado sus intensiones de estrechar las relaciones.

Ambos países designaron a sus encargados de negocios en noviembre como parte del proceso de acercamiento.