La justicia española ordenó la búsqueda y captura del ex presidente de China, Jiang Zemin, y otros cuatro ex líderes del país comunista por delitos de genocidio, tortura y lesa humanidad en el Tíbet en las décadas de los 80 y 90.

Este caso había provocado en noviembre una crisis diplomática entre los gobiernos chino y español, ya que Beijing había expresado su "profundo malestar", advirtiendo que dañaría las relaciones bilaterales.

Esos dolores de cabeza para el Ejecutivo conservador están detrás de las intenciones del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, que busca impulsar en el Parlamento una reforma de la jurisdicción universal que llevaría al archivo de la mayoría de las causas de este tipo que están abiertas en la Audiencia Nacional.

El juez de la Audiencia Nacional española Ismael Moreno consideró a Jiang, de 87 años de edad, es responsable de esos delitos por su papel de "autoridad de supervisión" sobre quienes los cometieron directamente contra la población tibetana, informó la agencia de noticias DPA.

Además de Jiang, el juez Moreno ordenó la búsqueda y captura a través de Interpol del ex primer ministro Li Peng; del ex jefe de la seguridad china Qiao Shi; del ex secretario del Partido Comunista de China en el Tíbet Chen Kuiyuan; y de la exministra de Planificación Familiar Peng Peiyun.

Esta investigación de la Audiencia Nacional española se deriva de una querella que en 2006 presentaron el Comité de Apoyo al Tíbet, la Fundación Casa del Tíbet y un particular, el sherpa Thubten Wangchen, de nacionalidad española.

En ella se denuncia el presunto genocidio perpetrado contra los tibetanos en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado, cuando las autoridades chinas llevaron a cabo "una serie de acciones conjuntas" para "eliminar la propia idiosincrasia y existencia del propio país tibetano", señala la querella.