Lima. La aspirante a candidata para la presidencia peruana Keiko Fujimori dijo que los electores se abstendrán de votar por un candidato izquierdista en los comicios de 2011 y escogerán una opción "responsable".

La hija del ex presidente Alberto Fujimori sostuvo, durante el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina, que Perú no aceptará injerencias de otros gobernantes de la región, como el presidente venezolano, Hugo Chávez, en esas elecciones.

"A los peruanos no nos gustan las injerencias de otros gobernantes, nosotros elegimos a nuestros líderes y a nuestras autoridades no porque alguien lo imponga, lo sugiera o lo promocione", agregó Keiko Fujimori en la entrevista con Reuters en la noche de este miércoles.

En las pasadas elecciones presidenciales, el candidato nacionalista y militar retirado Ollanta Humala fue apoyado por Chávez, quien empuña en su país una revolución socialista y combate lo que cataloga el imperialismo estadounidense.

Humala casi gana los comicios de 2006 y actualmente figura tercero en los sondeos de opinión para la próxima elección.

Fujimori, de 34 años, y quien en su juventud fue primera dama de Perú durante el Gobierno de su padre, se ubica en el segundo puesto, pisándole los talones al alcalde capitalino, Luis Castañeda.

Respecto a Castañeda, quien se ha visto envuelto recientemente en denuncias de corrupción que han mellado su alta popularidad, Fujimori precisó que debe aclararlas porque se arriesga a que "su candidatura siga disminuyendo".

Castañeda tiene como bastión electoral a Lima, que congrega la mayor plaza electoral del país. Sin embargo, no capitaliza tanto arraigo en otros sectores de la nación minera sudamericana en los que Fujimori y Humala son más populares.

La legisladora afirmó que si bien no desestima a Humala, pues cree que "todavía tiene posibilidades", su plan de gobierno sería "realmente catastrófico para nuestro país, sería un gran retroceso".

"Así como la población en 2006 supo optar por la opción más responsable, en 2011 actuaremos de la misma manera", agregó.

Ojos en sillón presidencial. Fujimori afirmó que en su eventual Gobierno dará siempre la bienvenida a la inversión extranjera y mantendrá la senda de crecimiento de la económica en torno a 6% anual.

Para ello, apunta a tener reglas claras y un sistema tributario transparente, así como incentivar la competencia. También buscará que el auge económico que ha gozado Perú llegue a los sectores más pobres y así frenar los conflictos sociales en sectores clave como el minero.

"Hoy tenemos un país en crecimiento con cifras estupendas pero, lamentablemente, también siento que en los últimos años han sido como una oportunidad perdida", precisó. "Creo que la población está pidiendo que esa bonanza que vemos se vea reflejada en los sectores más populares", destacó.

La economía peruana, basada principalmente en la exportación de materias primas, venía creciendo a tasas cercanas a los dos dígitos antes del embate de la crisis financiera mundial.

El año pasado, se expandió apenas 0,9%, pero ya ha mostrado señales claras de recuperación y repuntaría 5,5% este año, según estimaciones oficiales.

Para evitar una escalada de conflictos sociales y de los ataques de la guerrilla Sendero Luminoso, que su padre combatió con mano dura durante la década de 1990, Fujimori dijo que aplicará la receta usada contra el grupo durante su apogeo.

Esa estrategia integral de lucha contra el terrorismo significa tener leyes "fuertes contra aquellos criminales del terrorismo y tener unas Fuerzas Armadas fortalecidas con las herramientas para luchar en la zona de combate", detalló.

Su padre, condenado a 25 años de prisión por cometer abusos a los derechos humanos durante su Gobierno, es reconocido por muchos por haber derrotado a la guerrilla que quería imponer un Estado comunista y por dar estabilidad económica al país.

Si bien se abstuvo de oficializar su candidatura a la próxima elección, Keiko Fujimori afirmó: "una de mis aspiraciones en estos momentos es obviamente llegar a la Presidencia de la República".