Lima. La candidata que lidera la carrera para la presidencia peruana Keiko Fujimori presentó al ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani como asesor en temas de seguridad, en un intento por reforzar su plan contra el crimen sin vincularse a la imagen dura de su padre.

Tras su repunte en los sondeos en las últimas semanas, para superar por un estrecho margen a su contendor el nacionalista Ollanta Humala, la candidata ha sacado a relucir credenciales de respeto a la legalidad tratando de desprenderse de la figura del ex presidente Alberto Fujimori, preso por violaciones a los derechos humanos.

Fujimori ha incluido en su equipo a expertos locales e internacionales, entre ellos a Giuliani, conocido por reducir la delincuencia con políticas de mano dura y visto como un experto sobre terrorismo tras los ataques a Nueva York en septiembre del 2001.

Con esa estrategia, analistas dicen que busca captar apresuradamente el voto de los indecisos, que suman hasta un 20% y que a pocas semanas de la segunda vuelta electoral del 5 de junio aún no confían ni en Fujimori ni en su rival.

"(Giuliani) tiene un gran historial de lucha contra la delincuencia, así que creo que su presencia aquí es útil para fortalecer nuestras propuestas", dijo Fujimori a periodistas tras una reunión con el estadounidense y alcaldes locales de Lima.

La candidata agregó que Giuliani contribuirá principalmente con los programas de lucha contra la delincuencia urbana, aunque Perú se enfrenta a riesgos generales de seguridad.

"Veremos cuáles son sus sugerencias (de Giuliani), lo que sí puedo resaltar es que él ha brindado asesoría importante a México, Colombia y Brasil", afirmó.

Delincuencia y narcotrafico. En Perú, el mayor productor mundial de hoja de coca para producir cocaína, la delincuencia ha aumentado y se ha convertido en el mayor problema de los ciudadanos. La policía local estima que ésto tiene mucho que ver con el tráfico de drogas ilegales.

Asimismo, el narcotráfico se ha convertido en el soporte de los remanentes del grupo guerrillero izquierdista Sendero Luminoso, que ingresó en el negocio de la cocaína después de que sus mayores líderes fueron capturados en la década de 1990 por las fuerzas de seguridad manejadas por Alberto Fujimori.

El ex presidente Fujimori, que gobernó en la década de 1990, ganó prestigio al poner fin a un largo conflicto interno que cobró casi 70.000 vidas, pero fue cuestionado por violaciones a los derechos humanos durante una lucha contra la guerrilla de Sendero Luminoso, según analistas.

Pese a la inclusión de asesores, los críticos de la candidata Fujimori temen que su padre gobierne bajo la sombra desde su prisión si ella es elegida.

Pero la candidata ha sido firme y ha criticado el Gobierno de su padre calificándolo de "autoritario" y hasta ha jurado públicamente que no lo liberará de la prisión.

En la última semana, Fujimori ha subido en las encuestas por los votantes moderados que rechazan la postura de izquierda de Humala, que muchos temen podría revertir años de reformas de libre mercado que han ayudado al alto crecimiento económico del país.

Humala, un militar retirado del Ejército que encabezó una rebelión contra el padre de Fujimori a fines del 2000, ha moderado su discurso izquierdista en su campaña electoral, pero inversores creen que no abandonará sus planes intervencionista sobre la economía.