Cañete, Perú. Keiko Fujimori sacó un as de su manga en la recta final de la ajustada elección de Perú, su padre y ex presidente Alberto Fujimori, en busca de consolidar una férrea base de apoyo y captar el crucial voto de los indecisos.

En el cierre de su campaña, la legisladora de 35 años que busca convertirse en la primera presidenta de Perú, pidió con fervor recordar las obras del gobierno fujimorista, a la vez que prometió llevar el auge económico a los más pobres.

"Les pido queridos amigos que hagan recordar lo que se hizo cuando el Chino fue presidente y transmitan lo que queremos hacer ahora", exhortó Fujimori en su gira de cierre de campaña en la ciudad de Cañete, al sur de Lima.

"El Chino", como le llaman a Alberto Fujimori, es alabado por haber pacificado al país tras años de lucha interna a manos de la guerrilla izquierdista Sendero Luminoso y haber frenado una hiperinflación.

Aunque al mismo tiempo es odiado por los abusos a los derechos humanos que se produjeron durante su gobierno de mano dura.

"Sé que me están demostrando confianza y seguridad porque hay un recuerdo y una gratitud por todas las obras y logros del mejor presidente del Perú, Alberto Fujimori", dijo la candidata con voz fuerte y vestida de jean, polo y mochila del color naranja que caracteriza a su partido Fuerza 2011.

La legisladora disputa junto al ex presidente Alejandro Toledo y el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski el boleto a una anticipada segunda vuelta, pues ningún candidato alcanzaría el 50% de los votos el 10 de abril, según los sondeos.

El balotaje, programado para junio, sería peleado con el nacionalista Ollanta Humala quien, con un discurso más moderado, por segunda vez persigue como favorito la presidencia de Perú.

Según sondeos divulgados el jueves, Fujimori iría a la segunda vuelta.

Pero en Perú nada está dicho en una elección, pues muchos deciden su voto en la misma urna y el último día y la diferencia entre los candidatos es muy estrecha.

Bonanza para todos. Durante la campaña, Fujimori habló de su padre, pero en este último tramo lo ha hecho con más vehemencia.

Al mitin acudió flanqueada por su esposo y tíos, uno de los cuales, Santiago Fujimori, quien busca ser reelegido el domingo como parlamentario, fue confundido por algunos con su hermano Alberto.

"¡Mira, está con su papá!", dijo emocionada una simpatizante.

En su discurso, Fujimori se comprometió a dar mayor seguridad y distribución del arrollador crecimiento económico peruano.

"Lamentablemente en los últimos diez años la política del 'chorreo' fracasó", dijo Fujimori tras prometer desde ollas y cocinas para los comedores populares y semillas para los agricultores hasta nuevas juntas de seguridad vecinales.

Perú ha crecido con fuerza en los últimos años, sin embargo una tercera parte de la población vive en la pobreza.

Justamente, gran parte del apoyo al "fujimorismo" proviene de los estratos más pobres para los que las robustas cifras de crecimiento, cercana al 9% el año pasado, aún no se traducen en una mejor calidad de vida.

Perú, con casi 30 millones de habitantes, tiene a 30% de la población viviendo en la pobreza.

"Tenemos que trabajar para que el crecimiento y la bonanza que hoy tenemos llegue a cada rincón de nuestro país", dijo en el tramo final de su campaña.