Lima. La candidata conservadora Keiko Fujimori mantiene una ventaja frente al nacionalista Ollanta Humala faltando tres semanas para el balotaje presidencial de Perú, según tres estudios divulgados este domingo, aunque uno mostró un virtual empate.

Un simulacro de votación de la firma Datum -expresado en votos válidos- mostró que Fujimori obtendría un 53,4% el 5 de junio, mientras que Humala lograría un 46,6%.

La diferencia de 6,8 puntos es superior al margen de error de +/- 1,4 puntos del simulacro hecho por Datum a nivel nacional urbano-rural a 5.019 personas del 10 al 12 de mayo.

Sin embargo, otro simulacro de Ipsos Apoyo reflejó que ambos candidatos están prácticamente empatados, pues Fujimori obtendría un 51,1% de los sufragios y Humala un 48,9%.

La diferencia de 2,2 puntos coincide con el margen de error del estudio hecho a 2.005 personas.

Asimismo, un sondeo de intención de voto de la firma CPI dio una ventaja de 5,8 puntos a la legisladora.

Muchos siguen indecisos. Los estudios coincidieron en que la última palabra la tendrá la gran cantidad de electores sigue indecisa o planifica anular su voto o dejarlo en blanco en el balotaje del 5 de junio.

El simulacro de Ipsos Apoyo reflejó, por ejemplo, que un 14,1% anularía su voto o lo dejaría en blanco.

"El número de indecisos y la inclinación a votar blanco o viciado superan ampliamente la mínima diferencia que separa a ambos candidatos, de manera que los indecisos tendrán la última palabra", dijo Alfredo Torres, director de Ipsos Apoyo.

Ante ese panorama, los dos aspirantes pelean con uñas y dientes por seducir a los electores que no los apoyaron en la primera vuelta del 10 de abril; con promesas de ayudar al tercio de la población que es pobre y no goza de la actual bonanza económica, combatir la corrupción y respetar la democracia.

Una plaza clave en esa batalla es la capital, Lima, que concentra una tercera parte del electorado y fue ganada por el economista Pedro Pablo Kuczynski en la primera ronda.

La legisladora Fujimori, considerada amiga del libre mercado, aventaja a Humala, que ha buscado mostrarse como un izquierdista moderado pero sigue inquietando a los inversores, en Lima y el norte del país, según Ipsos Apoyo.

El militar retirado lidera, por su parte, las regiones del centro y sur de la nación andina.

"El mal menor". Analistas dicen que, en medio de un ambiente sumamente polarizado, los peruanos se verán nuevamente en la encrucijada de elegir como presidente al "mal menor".

"La probabilidad de triunfo de la candidata de Fuerza 2011 (Fujimori) parecería ligeramente mayor si se tiene en cuenta que su imagen de mal menor es superior a la del candidato de Gana Perú (Humala) y que el rechazo a éste es algo mayor en la respuesta 'nunca votaría por él'", afirmó Torres.

El director de Ipsos Apoyo explicó que Fujimori es vista como más respetuosa de la democracia, la libertad de expresión y la inversión privada en uno de los países que más crece en el mundo.

Pero la candidata de 35 años carga con el pasivo de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori, quien está preso por corrupción y los abusos a los derechos humanos que se produjeron durante su gobierno.

En tanto, Humala ha sido acusado por críticos y medios locales de tener un "doble discurso" por modificar su plan de gobierno en varias ocasiones y debido a que su tono cambia cuando aborda a los empresarios y habla en zonas rurales.

El aspirante nacionalista de 48 años ha buscado alinearse con el perfil moderado del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y desmarcarse del mandatario venezolano, Hugo Chávez, un líder izquierdista de la región que lo apoyó en la elección del 2006 ganada por Alan García.

Sin embargo, no logra despejar las dudas de los mercados, que cayeron con fuerza después de que éste lideró la primera ronda, y parte del electorado.

En un esfuerzo a contrarreloj por aplacar los temores, Humala presentó un plan revisado el viernes en el que se comprometió a respetar la independencia de poderes y del Banco Central.

"Humala es consciente de esta imagen negativa y viene haciendo esfuerzos para diluir estos temores. Si logra reducir la desconfianza que despierta entre los indecisos podría vencer en la segunda vuelta electoral", dijo Torres.