Lima. La candidata a la presidencia de Perú Keiko Fujimori prometió este martes dejar atrás rencillas personales y trabajar para fortalecer el sistema judicial junto al magistrado que encarceló a su padre.

Fujimori, segunda en los sondeos a un mes de la elección del 10 de abril, aseguró además que en un eventual Gobierno respetará las decisiones del Poder Judicial, pese a que discrepa con la condena a su padre, el ex mandatario Alberto Fujimori.

Si bien manifestó en el pasado que indultaría a su padre de llegar a la presidencia, durante la campaña ha expresado que confía en que éste sea absuelto a través de un hábeas corpus interpuesto contra el Poder Judicial.

"Me encuentro acá porque aspiro a ser la presidenta de mi país y si llego a serlo tengo que actuar como jefe de Estado, y como jefe de Estado es mi obligación conversar con todas las instituciones", dijo Fujimori en el Palacio de Justicia.

Semblante serio. La candidata habló con un semblante serio sentada al lado de César San Martín, ahora jefe del Poder Judicial y quien presidió la sala en la que Alberto Fujimori fue condenado a 25 años por abusos a los derechos humanos cometidos durante su lucha contra la guerrilla izquierdista que asoló al país.

La reunión se enmarcó en una serie de encuentros entre el juez San Martín y los candidatos a la presidencia peruana.

"Está dentro de mis planes respaldar y apoyar al Poder Judicial para que se logren las reformas fundamentales para que el sistema de administración de justicia del país funcione de la mejor manera", agregó Fujimori, quien aclaró que en el encuentro no se tocó el tema de su padre.

La sombra del ex mandatario. Aunque preso en un penal de la capital peruana, la figura de Alberto Fujimori, de 72 años, está presente en la campaña electoral.

Durante un reciente recorrido por una empobrecida zona limeña, cientos de peruanos recordaron a viva voz que "El Chino" -como le llaman muchos- combatió a la guerrilla Sendero Luminoso que puso en jaque al Estado peruano en las décadas de 1980 y 1990.

También recordaron que el ex presidente Fujimori encarriló una atribulada economía sin olvidarse de los pobres.

El respaldo a la gestión del ex presidente Fujimori es uno de los bastiones de la campaña de su hija Keiko.

Pero al mismo tiempo, a la candidata le juega en contra el que muchos peruanos rechacen la mano dura con la que llevó adelante su Gobierno y los delitos de lesa humanidad cometidos durante el mismo, que le valieron una condena histórica en Latinoamérica.

Según importantes sondeos de intención de voto, Fujimori disputaría el 5 de junio un previsto balotaje con el ex presidente Alejandro Toledo.

Ello debido a que ningún candidato obtendría el 50 por ciento de votos necesarios en la primera vuelta.