Kim Jong-Il, el dictador de Corea del Norte fallecido el pasado fin de semana, tenía una extravagante vida que quedaba a la vista tanto en sus actitudes como en algunos de sus pensamientos. El “amado líder”, tal como lo llamaban, aseguraba que era capaz de controlar el clima y se autodenominaba “el sol del siglo XIX”, por ejemplo.

Pero además, durante su mandato hizo que varias de sus excentricidades se difundieran en las escuelas, donde se enseñaba a los alumnos que él y su padre crearon el mundo, indica el portal La Información.com.

En toda Corea del Norte hay unas 35.000 estatuas suyas y en cada casa del país tienen una foto de él. También, su imagen aparece en los sellos, que no se pueden usar, y en billetes, que no se pueden doblar, por considerarse ofensas. El dictador también dijo haber inventado la hamburguesa y leer 18.000 libros.

Las excentricidades de Kim:

- Un nacimiento de leyenda: En Corea del Norte se indica que el nacimiento de Kim fue anunciado por una golondrina y un doble arco iris, y que con su llegada al mundo apareció una nueva estrella en el cielo. Hay diferencias sobre su lugar de nacimiento: la biografía oficial dice que nació en la montaña Cabeza Blanca, la más alta de Corea, pero en Rusia señalan que nació en Siberia, donde estaba exiliada su familia.

- Genio del golf: La prensa norcoreana señala que en su primer día en un campo de golf, Kim hizo un hoyo en uno. Además, agrega que en un campo de golf de de más de 7.000 metros, batió el récord al entregar una tarjeta con 38 golpes bajo par, 24 golpes menos que el resultado más bajo jamás entregado en un campo de golf.

- La altura: La baja estatura siempre fue un trauma para el “amado líder”, quien solía usar zapatos con plataformas de 10 centímetros para disimular su 1,60 metro de altura y lucía un peinado con los pelos hacia arriba, al parecer para sentirse más alto. Por esos motivos, Kim dijo haber inventado un remedio para terminar con los problemas de altura y los genes defectuosos de sus súbditos

- No iba al baño: Al tratarse de una criatura divina, el líder no tenía necesidades fisiológicas como el resto de los humanos, según los libros escolares.

- Conejos para el hambre: Para combatir una hambruna, el dictador decidió recurrir a conejos gigantes alemanes, desarrollados por el investigador Karl Szmolinsky, que eran capaces de pesar entre 8 y 10 kilos. Corea del Norte compró la idea y el proyecto logró dar 12 conejos que murieron en un zoológico.

- Siempre joven: Otras de las extravagancias de Kim indica que se inyectaba a sí mismo con sangre de mujeres vírgenes, supuestamente para mantenerse joven.

- Amante del coñac: En 1994 la marca de coñac Hennessy, una de las más caras del mundo, indicó que el líder norcoreano era su mayor cliente a nivel individual. Cada botella cuesta US$630 y Kim decía tener una bodega para 10 mil botellas.

- La dieta de Kim: El “amado líder” repetía prácticamente su comida todos los días: langosta y sushi, que se la llevaban desde Japón en avión, y caviar, que importado de Irán.

- La Justicia según el dictador: “La mancha del crimen persiste durante tres generaciones”, solía decir, por lo que encarcelaba a todos los familiares directos de cualquier delincuente.

- Pasión por el cine: El líder norcoreano era un amante del cine, uno de sus secretos más reconocidos. Poseía una colección de 20.000 películas, era fanático de la serie James Bond y de Elizabeth Taylor, su actriz favorita. Incluso llegó a escribir un libro titulado “Sobre el arte del cine”.

Además, en 1978 secuestró al director de cine de Corea del Sur, Shin Sang Ok, y de su esposa y actriz, Choi Eun Hee, quienes estuvieron detenidos durante cinco años hasta que aceptaron filmar para él. Hicieron siete películas antes de escapar en 1986.