Varsovia. Bronislaw Komorowski, candidato del partido gobernante Plataforma Civil (PO, por su sigla en polaco), consiguió la mayoría de los votos en la primera ronda de la elección presidencial, pero los resultados apuntan a una reñida segunda vuelta el 4 de julio.

Komorowski, que encabeza el Parlamento y también es el presidente interino, obtuvo 41% de la votación contra 37% de su principal rival, el líder de la oposición derechista Jaroslaw Kaczynski, según mostraron los resultados de 94% de los centros de votación.

Los inversores y los mercados financieros preferirían una victoria de Komorowski, porque se cree que trabajará con el gobierno del primer ministro Donald Tusk para disminuir un fuerte déficit presupuestario y para preparar a Polonia para una eventual adopción del euro.

Komorowski también comparte la visión de Tusk de una Polonia firmemente anclada en la corriente dominante en Europa, trabajando de cerca con Alemania y otros socios de la Unión Europea para mejorar sus complejos lazos con Rusia, bajo cuya sombra y mano férrea atravesó la Guerra Fría.

La elección se debió llevar a cabo tras la muerte del hermano gemelo de Kaczynski, el presidente Lech Kaczynski, junto con otras 95 personas -en su mayoría funcionarios políticos y militares- en un accidente de aviación ocurrido el 10 de abril en Rusia.

Kaczynski es un combativo nacionalista que se opuso a sumarse a la eurozona en el corto plazo, y ha expresado desconfianza ante la Unión Europea, Rusia y Alemania. También pidió que se fijaran paquetes de estímulo para contrarrestar la crisis económica, pero Tusk ha seguido medidas más cautelosas.

El mayor premio para ambos candidatos será el apoyo del electorado de izquierda luego del desempeño sorprendentemente sólido de Grzegorz Napieralski, el candidato del ex partido comunista SLD, quién recibió el apoyo de 14% de los polacos.