Lima. El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, ordenó hoy demoler el mausoleo donde descansan los restos de algunos guerrilleros de Sendero Luminoso que murieron durante la masacre del Frontón en 1986.

"Yo creo que hay que retirar los cadáveres que estén allí con respeto y, luego, el mausoleo debe desaparecer", expresó el mandatario peruano al referirse a la tumba colectiva que los familiares de los deudos construyeron en un cementerio en la zona norte de Lima.

Kuczynski hizo estas declaraciones después de participar en una ceremonia militar para celebrar el día de las Fuerzas Armadas que contó con la participación de la cúpula militar de este país.

"Eso se tendrá que averiguar, yo no sé realmente de dónde es la responsabilidad", expresó el gobernante peruano, pero aseguró que desconoce los trámites realizados para la construcción del mencionado mausoleo.

Según el presidente peruano, los trámites que hicieron los deudos de los ex miembros de Sendero Luminoso probablemente fue producto de un error administrativo el permiso para esta construcción.  

"Evidentemente ha habido un error administrativo en alguna parte al darle el permiso para construir", expresó Kuczynski, pero evitó detallar sobre las gestiones realizadas por los familiares de los difuntos.

El abogado de la Asociación de Familiares de Presos Políticos, Desaparecidos y Víctimas de Genocidio (AFADEVIG), Miguel Canales, afirmó que no se ha violado ninguna ley porque solamente han enterrado a sus muertos.

Canales explicó que el mausoleo fue construido después que la Fiscalía les entregó los restos de los guerrilleros después de 30 años, tiempo que los cuerpos se encontraban desaparecidos y en un depósito del Ministerio Público.

De acuerdo al jefe de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote), José Baella Malca, los entierros se llevaron a cabo en dos ocasiones: el pasado 19 de junio y el 7 de agosto, luego de que el Ministerio Público entregó los restos a los familiares.

Los guerrilleros sepultados en este mausoleo murieron en la masacre del penal el Frontón el 19 de junio de 1986 durante un motín de 250 prisioneros senderistas que fueron reprimido por la marina de guerra de Perú en el gobierno del ex presidente Alan García.